Como la ratoncita y su moneda de oro

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En esta época navideña pos todos andan rete locos haciendo su “shopping” de última hora. Nomás vean cómo está el puente internacional, pa’ que no les queden ganas de no acercarse.

Y no se desesperan por el gentío, empiensen tantito como están las calles del centro en Monterrey o en la Capirucha, oséase la CDMX.

Los invito a que vayan al Zócalo capitalino, pa’ que sepan que hay miles de batos camine y camine a pata, buscando una novedad y cuidándose también que no les roben su cartera.

En esta época que nos aconsejan cuidar la lana, el mejor consejo que nos dan los que saben, es hacer pagos en las tarjetas plásticas, pa’ que sirva de algo el aguinaldo.

Sí ya caíste en la trampa publicitaria de “doce meses sin intereses” en el pasado Güen Fin, pos cuídate ahora en estos días en que buscas los mejores presents en estas Christmas, porque quedarás más endrogado que dendenantes y ‘pérate para la “cuesta de enero” que estaría canija salir de esa.

Ahí andaba la Rosa María guardando monedas de diez pesos, las juntó todo el año y todavía no sabe qué hacer con e’as.

Está como el cuento de la ratoncita que se encontró una moneda de oro y no sabía qué hacer con ella. Alguien le recomendó comprar una escoba, si vieran que sería muy buen consejo, sobre todo en estas tierras de la border.

La cosa es que también se quería comprar un listón rojo para verse guapa, pero también ir al mol a comprarse una blusa atigrada, un perfume Dior caríchismo, o mejor una pijama de Victoria Secret. Qué te digo, todavía sigue pensando en qué gastará sus monedas.

La mera verda’ más que caer en el juego navideño, no son los regalos físicos lo que importan, sino estar con la familia la Nochebuena, pa’ reconocer que el mejor obsequio que podemos tener es salud, porque estar sanos, poder caminar es algo que munchos no pueden hacerlo.

Sólo falta que te lastimes un día el dedo gordo del pie, pa’ que veas que los años no pasan en vano.

Andas recorriendo la pulga Jarachina cuidando no caerte entre los pisos disparejos, te tientan los tacos de barbacoa y los taquitos de carne asada, y sigues diciendo “no, no, eso no”, porque sabes que los kilos de más afectarán tus pasos y dices, bueno “empiezo en enero” y cuando llega el mes “mejor hasta el 2 de febrero, pa’ levantar el Niño Dios”, y sigues postergando las good good decisions.

Por eso es mi deseo que en estas fiestas, puedan tener un momento de paz y reflexión, que olviden los viejos rencores y que empiecen con un “borrón y cuenta nueva”.

Que tengan una rica cena, aunque sea un par de Whataburguers con sus onions rings de perdida, pero verdadero momento de convivencia sana.

Sea lo que sea, les mando un abrazo y espero que cumplan tus metas, que este 20/20 sea el mejor año de sus vidas.

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