“Se impuso la política sobre la confrontación”, afirmó el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, respecto de la negociación con el país vecino, Estados Unidos, sobre la imposición de aranceles a los productos mexicanos.
El Señor Presidente nos ha salvado nuevamente. Y hay que agradecérselo. 45 (cuarenta y cinco) días son los que tiene el gobierno federal para intentar resolver el problema del flujo migratorio en la frontera sur del país. A este flujo, hasta hace algunos meses, no se le llamó ilegal (por las razones históricas que México ha tenido la política de puertas abiertas con Guatemala y los demás vecinos del sur y del mundo – pensemos que pasan por esa frontera natural ciudadanos del Caribe, de África y de Asia), ahora pareciera que el término se introduce y, como consecuencia de la susodicha negociación antiarancelaria, el flujo migration deberá de disminuir de manera considerable y para ello se deberán desplegar varios miles de elementos de la naciente Guardia Nacional.
Son cientos los migrantes guatemaltecos que se deportan al país centroamericano. Son cientos, también, los caribeños que son detenidos en las distintas garitas del Instituto Nacioanl de Migración. Y son cientos los africanos y asiáticos que son repatriados. Sin embargo, son cientos y cientos los guatemaltecos, centroamericanos, caribeños, africanos y asiáticos que día tras día cruzan la frontera en sus más de 50 puntos – regulares e irregulares – de paso.
Pero, eso sí, citando ahora a nuestro Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, tenemos la “dignidad intacta”, pues su gestión no cedió ante las presiones del vecino del norte y se logró un acuerdo en el que no habrá – “por lo pronto”, vuelvo a citar a citar a Ebrard – ninguna crisis económica y los empleos de los mexicanos se han salvaguardado. ¡Valla maravilla!… México tiene 45 (cuarenta y cinco) días, insisto, para arreglar el relajo que tiene desde hace siglos en la frontera sur.
Hoy, gracias a las gestiones del gobierno federal estamos salvados… ¿mañana, con alguna ocurrencia de Trump, el país se volverá a sentir amenazado? Esperemos que no. Hay mucho por hacer dentro del país como para estar negociando con gobiernos foráneos asuntos sí importantes, pero no urgentes.
La necesidad de priorizar una agenda se nota cada día más.
Esta Jirafa seguirá atenta.


