Acá en la border es común tener sustos al ver el paso de una caravana de camionetas. Si nunca las han visto imaginen el zum zum de su recorrido frente a ti por las calles donde te encuentres.
La angustia es de que se vayan persiguiendo y en eso te caiga una bala perdida, cuando lo ves se te ponen los pelos de punta.
Las balaceras en estas últimas semanas han regresado a estos lares y con ello el miedo de la inseguridad que hacen de Reynosaville una ciudad nada tranquila ni recomendable para pasar una vida tranquila.
-¿Y cómo está la ciudad? ¿puedo ir a McAllen?
Es la pregunta que me hacen los brodys por WhatsApp.
-¿Recomiendas irme por Reynosa o por Anzaldúas?
Nadie tiene una bola de cristal, ni checando el Código Rojo puedes enterarte de donde andan los pelados enfrentándose.
Si vieran la cara de angustia de la Rosa María que reza y reza cuando pasan los condenados alborotando el pueblo. Lo que quieres es ayuda divina para que alguien te proteja.
Las SDR como llaman a las situaciones de riesgo por lo general ocurren en las noches o en horas de la madrugada, pero es un albur asegurar que no ocurran a plena luz del día.
Acá en la border pareciera que no hay policía municipal, estatal o federal que patrulle las calles. Pero sí hay, lo que no hemos visto en estos días son a los elementos de la Guardia Nacional, que antes eran muy comunes recorrer el primer cuadro como las colonias lejanas.
Porqué les digo esto, porque ‘ora que estamos en semáforo dizque verde a nivel nacional, que coincide la Secretaría de Salud de Tamaulipas, a excepción de Nuevo Laredo y El Mante que están de rojo colorado, pos la gente anda como Juan por su casa, bien campante como si nada.
Ayer domingo juimos al Cinépolis de Plaza Sendero Periférico a ver la película de Batman y estaba llenísimo de gente, como se acostumbraba hace dos años antes de la pandemia.
No se confíen porque puede venir una quinta ola con una nueva variante de Covid-19 y nos van a regresar a estar oootra vez en cuarentena.
Por cierto en Nuevo León el gober Samuel García, autoriza que se prohíba el uso obligatorio de los cubrebocas, bueno al menos en espacios públicos abiertos.
Si saben que en Texas, su mandatario Greg Abbott hizo lo mismo pero en ley adentro y juera del mall, y con eso hay una contagiadera de aquellas en todos lados.
Pos acá en la border texana también hay inseguridad, pero sus leyes son severas para quien ande balaciando como loco, a pesar de que permiten portar armas a cualquier vecino.
Volviendo con la inseguridad, me pedían mi opinión de la bronca que hubo en el Estadio La Corregidora entre Querétaro y Atlas, donde al principio decían en redes que hubo 17 muertos.
Ningún medio aseguró que hubiera un solo fallecido, como que nadie se animaba a dar la certeza, a pesar de que el comentarista David Medrano, de TV Azteca, lo aseguró por Twitter.
En mis tiempos de chavo, yo fui durante mis años de secundaria a ver los partidos de los Rayados en el Estadio Universitario y nunca de los nuncas vi un pleito de esos. Bueno, no habían barras “argentinas” como las de ahora, pero sí recuerdo el ambiente que había del “Chiquitibum a la bim bom baa” , entonces muy familiar y seguro.
Ahora han soltado el rumor que la afición anda muy encoraginada con los directivos, porque no dieron un castigo ejemplar a los Gallos, sólo les prohibieron por un año jugar con público o ir en bola a los partidos de visitante.
Habrá que esperar para el 24 de marzo cuando juegue México contra USA en el Estadio Azteca, para ver si la afición hace el grito homofóbico que puede castigar más a la FMF.
Como andan las cosas, la raza va a hacer el oso y con eso, al Tricolor podría negársele la organización del próximo Mundial del 2026 con gringos y canadienses.
Quiero ver el control que habrá de aficionados, dicen que harán una credencialización de los asistentes, lo dudo. La cosa es que cada vez somos más violentos.
Y a poco no te daría coraje ver como los güeros golean a los mexicanos. Recuerda que solo es un juego, no es una guerra mundial. Que quepa la prudencia en alguien brody, por favor.


