El insistir tantas veces y hasta mandarme mensajes de texto personales después de que ese día me eliminara del grupo de competencias no es algo que deba normalizar.
Un maestro de educación física que va a la escuela de mi hijo a entrenar pesas a varios alumnos, entre ellos mi hijo menor que fue seleccionado sin preguntar por su salud física y sin previa autorización de sus padres.
Yo me asusté porque le había dicho a mi hijo que no cargara cosas pesadas como bancos en la escuela.
Ahora resulta que estaba en un grupo de competencia de pesas, pero de eso me enteré ya después hasta la entrega de calificaciones cuando me dieron una hoja con una solicitud de papelería para sacarlos de la escuela con autorización de los padres.
Claro que me molesté y le dije a la maestra que por qué si el niño sabía que tenía una hernia, y le pregunté en la casa ese mismo día a mi hijo y me comentó que sí le había advertido al docente, pero aún así lo continuó entrenando.
Entonces le mandé un mensaje de Whats app a la maestra con la foto del papel que me dio en junta solicitando que ya no entrene.
También fui a dirección a advertirles a la directora suplente y a la secretaria, a cada una que el niño tenía una hernia y no podía participar, por si a alguien le quedaba alguna duda, que no dijeran que no sabían.
El niño me dijo que el maestro estaba buscándome para hablar conmigo en la salida de clases y fui a buscarlo y no lo encontré, claro era para convencerme que el niño tenía que ir a la competencia después varios varios no.
También me dijo que el maestro le comentó que que : “si tuvieras hernia, no podías ni caminar”. Claro que me molesté por ese comentario hacia él.
Días después busqué a la directora que ya había vuelto de su incapacidad y le dije de nuevo: el niño no va a participar y me dijo que ya sabía.
Fuimos sus padres a hablar con el maestro y nos aseguró la secretaria que ya habían dado de baja a mi hijo en la solicitud y no permitió habláramos con el docente.
El maestro volvió la preguntar a mi hijo directamente y lo llamó por su nombre, para que entregara la papelería en su grupo de la escuela.
A este punto volví a mandarles mensajes a directora y a la maestra de grupo las cuales negaron que el maestro se dirija directamente con mi hijo, mientras él me indica lo contrario.
¿Cuántas veces necesita que se le diga que no? No le iba a mandar papelería como mi INE o CURP para que saque a mi hijo del plantel con problemas de salud como una hernia con la que nació.
Ayer otra vez recibí noticias de ese maestro. Me explicó mi hijo que fue al salón y pidió tomarle el peso, a lo cual la maestra le dijo que: “no tienía autorización”.
La directora y la maestra niegan la insistencia del maestro y las palabras directas hacia mi hijo, mientras él asegura lo contrario.
Ayer mismo en la noche recibí un mensaje directo a mi celular después que me eliminara del grupo; lo cual era extraño y claro que se lo cuestioné: usted mismo me eliminó.
Argumentó que no se dio cuenta que tiene a todos agregados y envió una foto de las que se borran como evidencia que decía la verdad.
Yo le objetive por qué me había escrito primero si ya lo habíamos tratado en dirección, después le dije que cualquier tema era con su papá.
Contestó que es verdad que no va a competir, le contesté que no y que tuviera buena noche y me despedí.
A los pocos minutos me volvió a mandar otro mensaje como de esos de copia y pega para la invitación, porque era el mismo que el primero cuando me preguntó por el nombre del alumno ya eran más de las nueve de la noche.
La maestra de grupo y la directora fueron notificadas con captura de dicha conversación. La maestra dice que el señor hace su trabajo y yo me pregunto si la buena memoria no es parte de.
Más allá de llenar una lista como requisito que le podrían pedir sus superiores, debe prevalecer mantener y salvaguardar la salud del alumno y eso es verdadero profesionalismo.
¡Ahí les dejo de tarea!


