El relojete del preciso

Últimas Noticias

¿Ya vieron el relojito que se carga su alcachofa de ustedes (y peor tantito, dicen que tiene varios el bato)? Está como para ponerle cuatro llantas y treparse en él, vale más que el relingo de carro que casi todos tenemos. O bien, la chimistreta esa, está como para montarle una estufa, una tele y echarle un colchón para jetearse arriba del mismo, pues cuesta lo que una casa de Infiernavit o del Imvisu.

ROBO BURLÓN

A eso señores, se le llama robo. El apelativo de eso señores lectores, es BURLA, así con mayúsculas ambos. No tiene otro nombre y apellido. Robo Burlón, Hurto Descarado. En una reunión importante, se podría presentar a este tipo, de la siguiente manera; “Su atención señores, queremos presentarle a nuestro invitado de honor, el contador Ratero Sinvergüenza”.

NI PARA DONDE HACERTE

Imaginen estimados lectores, la siguiente escena; “Mira papá, déjame presentarte a mi novio, él es Grandísimo Bandido, fíjate que nos queremos mucho, ya hasta tenemos pensado casarnos”. Definitivamente que con un reloj de más de 200 mil pesos, eso te distinguirá, sobre todo cuando siempre fuiste un “perra flaca”. No hay excusa, ni pretexto. No caben ni las disculpas, ni las dudas, ni las suposiciones. ¡Nada! esto es un simple y llano robo. De un antiguo paria, quien hoy es un venido a más.

NO HAY EXPLICACIÓN

Aquí desafortunadamente para los nuevolaredenses (pensando que pudiera haber sido bien adquirido, con dinero ganado decentemente), no cabe el beneficio de la duda, simplemente no, nada más ¡no! Esto definitivamente, no puede imaginarse como un dinero bien habido, de alguien que lo ganó con el sudor de su frente. ¿Quién con un sueldo bien fregoteado, se compra un reloj de 210 mil varos? ¡Y en un pueblo tan inseguro!

ESTO APESTA

Hay oportunidades, hay momentos o motivos para tratar de justificar una acción. Aquí no cabe ninguna. Definitivamente, lo de adelantarse y prejuzgar a alguien, aquí sí cabe. Sobre todo, véanle la cara y estúdienle el pasado. ¿Pos de onde mijo?

SI SERÁN, SI SERÁN

A la autoridad educativa, a los profesores, parece que les falta irrigación en el cerebelo, que les llegue más agua al tinaco. ¿Por qué diablos los padres de familia no les exigen reordenar el calendario escolar? Creemos que el ciclo lectivo, debería terminar a mitad de junio. Es decir, se pondrían más días de clases en tiempo fresco, en otoño. Todo ello para que no suceda como ahora, que ya desde hace una o dos semanas, los mocosos no están siendo enviados a clases por sus mamis cuervos.

NO SE PUEDE

Las aulas, están muy calientes y en muchos escuelines no hay aire acondicionado. Lo ideal es que al inicio del verano, se acabe el curso. Que los profes se abstengan de “puentes”, de días festivos y de tirar la webba, durante los meses de frescura, de clima benigno. Que la flojera y los días sin clases, los pasen a las fechas de mucho calor o frío. Deben ser más inteligentes.

ODIOSA COMPARACIÓN

En el Laredo pocho, las clases acaban la última semana de mayo, a más tardar en la primera semana de junio. Y miren que allá hay aire refrigerado en todas las instalaciones de cada edificio. Es cuestión de inteligencia. Por salud de los mocosos, por comodidad de los profes, el calendario debería acomodarse lo mejor posible. Por ejemplo en Nuevo Laredo, no fallar a clases de lunes a viernes entre septiembre a diciembre, así como de marzo a mayo.

PUEBLO NOBLE

Que los Rotarios, que Huellitas, que Rotaract, y al rato Sertomas, Leones, Niños Exploradores, que todo mundo está ayudando al hospital Civil, que urge alivianar a tal centro de slaud, para mujeres y niños. Que bueno, pero… ¿Y el gobierno estatal, el municipal? ¿Por qué diablos el pobre pueblo, tiene que sacar adelante al nosocomio, con sus pocos o muchos pesos bien sudados? Eso es algo que le corresponde al gobierno. ¿Vamos a dejarle a los bandidos a que se roben el dinero de la gente?

NO SE VALE

Ese dinero del pueblo que manejan es para tener bien parados los hospitales. No es cosa del pueblo tener que reparar el techo del Civil, ni dotarles de incubadoras, quirófanos, ni cunas, ni medicinas, ni batas y sábanas. No dejemos que el gobierno siga tan cínico. Exijamos que nuestro dinero vaya a esos centros de salud y no a sus bolsillos. Igual que doten de aires acondicionados a todas las escuelas públicas de educación básica.

¡YA BASTA!

El presupuesto no alcanza porque se los reparten los pillos del gobierno, el dinero para salud, educación, obras, agua potable, programas sociales y demás, nunca es suficiente, porque más de la mitad se la roban estos tipos de los tres niveles de gobierno. El propio pueblo termina poniendo de su bolsa, para más o menos conseguir que trabajen estos sitios, como son los hospitales y las escuelas. ¡Ya basta!

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -