Es su trabajo, señor presidente

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Nunca deja de sorprendernos lo que te hallas en los medios de comunicación o bien en redes sociales.

Cosas muy extrañas y absurdas… desde un video donde una mujer tirada en la calle grita desesperadamente a un tipo para pedirle que se case con ella… un video del alcalde de Nuevo Laredo, Tamaulipas, que sale en estampida a protegerse de una balacera y dejando a las decenas de civiles que estaban en el evento, inermes, tendidos en el piso, asustados y a merced de un posible ataque.

Por supuesto que los escoltas del alcalde están suficiente y poderosamente armados. No traen un revólver .38 de esos que traen policías municipales y de los cuales les obligan a comprar las municiones, sino escuadras automáticas .9 mm. y armas largas tipo AR15.

No solo los escoltas, también los marinos del video portan casco, chaleco antibalas y rifles de alto poder, pese a ello, es muy evidente que tanto militares como escoltas huyen del sitio protegiendo al funcionario y dejando abandonada a la gente.

Luego saldría el funcionario en redes sociales a minimizar el hecho y embarrarla más, porque nada más faltó que dijera: “No me pasó nada, no se preocupen. Estoy bien. La gente que se quedó allá, no sé, pero a mí no me pasó nada”.

Y te encuentras otras cosas como un aspirante a presidente de este país llamado Pedro Ferriz de Con, el mismo que llamara “pendejo” a estudiante que le cuestionó con un planteamiento muy sencillo: “Si usted engañó a su esposa con otra mujer, ¿qué nos puede garantizar que no nos engañará a nosotros?.

Pedro, un aguerrido periodista de radio, se quejó ante el INE de la duplicidad de credenciales para votar y luego se sorprende que el INE le responda que va a investigarlo a él y que necesita pruebas de sus acusaciones.

¿En qué país vive Pedrito, como para pensar que esta dependencia gubernamental llamada INE es un ente imparcial ciudadano que actúa cómo réferi de las contiendas electorales y no una paraestatal al servicio del gobierno?

Enternece la ingenuidad de este personaje.

Como sea…

Otro aspirante a presidente de este país, bueno, éste porta la banda presidencial desde más de 5 años, pero jamás ha carburado, usa los medios a su servicio –que son casi todos los de este país– para quejarse porque le tupen duro y macizo en las redes.

Afirma que “a veces son muy irritantes y a veces les gusta hacer señalamientos muy duros y muy lapidarios”.

El señor presidente siente que la gente es muy severa con sus cuestionamientos y que se olvidan de lo bueno que hace.

Es su trabajo, señor presidente, le aviso.

No tendría por qué recibir reconocimientos por hacer su trabajo. Para eso se le paga. No necesita porras y fanfarrias por inaugurar un calle, firmar un convenio comercial o andar paseánadose en su avión de 3 mil millones de pesos.

Y ya encarrerado, le echó más valor al asunto y dijo:

“Creo que tengo derecho de hacerlo (señalar), de lo que como país hemos alcanzado, y levantar la voz para decir, a ver: aquellas voces que señalan de manera crítica, muchas de ellas con razón y con acierto en lo que aún nos falta para alcanzar, pero también demandar el reconocimiento a lo que sí hemos hecho, a los avances que hemos logrado…”.

Probablemente el presidente vive en otro planeta y no se da cuenta de la realidad de este país.

De tantos muertos, tantos desaparecidos, tantos secuestrados, tanta violencia.

No sabe -o se hace– de millones de mexicanos que batallan para poder comprar el sustento diario, comprar las tortillas, la leche, frijoles, sopa para comer ese día.

No sé si sepa de tanta corrupción que existe en todos los niveles del gobierno que encabeza… su estulticia le impide ver lo obvio y cuando la gente se queja con toda la razón del mundo, él se queja de los quejosos.

Enrique… presidente, no vuelvas a hacer eso.

Ten un poquito de dignidad, de vergüenza… por Dios!

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