Es de noche pero aún así el sector donde se encuentra se supone que debe de ser seguro, pues constantemente hay recorridos de patrullas, cámaras de seguridad, vigilancia que, dicen, es extrema.
Es más, quienes administran esta zona presumen que han gastado millones de pesos en modernos sistemas para mantener a salvo a todos los que aquí se encuentran.
Quizás por ello estaba confiado, después de todo ¿quién iba que a imaginarse que aún y con toda esta vigilancia cuatro hombres armados iban a amenazarlo con armas de fuego, lo iban a maniatar y lo despojarían dinero en efectivo y otras pertenencias más?
Aún así le sucedió y aunque, gracias a Dios, las cicatrices son solo psicológicas, recuperarse de una experiencia así de traumática no será nada sencilla.
¡Ah! Va una aclaración para que nadie se confunda. No me estoy refiriendo a Rogelio Funes Mori, el famoso futbolista quien fue víctima de un asalto junto con su familia.
De quien estoy hablando es de mi compañero y amigo José Manuel, quien hace apenas unos días fue víctima de un secuestro express cuando un asaltante disfrazado de taxista lo recogió en plena avenida Colón, en el centro de Monterrey.
Lamento lo que le pasó al “mellizo”, en verdad lo hago, sin embargo lamento más que tuvo que sucederle algo a un futbolista famoso para que ahora sí la sociedad y los medios de comunicación de Monterrey reclame la inseguridad que se está viviendo y que está marcando a cientos de personas como José Manuel, quien tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado.
Rogelio, José Manuel, sus familias y cientos de personas más merecen justicia y poder salir a la calle tranquilos, sin el miedo de que alguien les va a apuntar con una pistola para quitarles el dinero que ganaron con tanto esfuerzo.
La sociedad y los medios tenemos que reclamar por todos… no solo los famosos.

