Trillado, pero cierto: la competencia eres tú mismo, aunque no lo queramos creer, pero despertar nuestra creatividad a veces también depende de los elementos que tenemos cerca.
Estos elementos son los factores que alteran el producto como tu comunidad, familia, amigos, hábitos, costumbres de tu pueblo, entre otros que pueden determinar tu nivel de desempeño.
Se dice que nadie inventa el hilo negro ni la rueda y que nada es nuevo bajo el sol, y también que todos los artistas tienen influencia entre sí, inclusive que algunos se copian de otros.
Un caso sonado es el español Pablo Picasso, al que mientras sus contemporáneos temían y escondían sus obras, éste los visitaba por temor a que copiaran la idea de su cuadro, que por cierto me recuerda que siempre hay un Picasso en cada comunidad.
Diego Rivera fue un artista internacional mexicano que logró un estilo único apreciable en sus trazos, colores y temas. Tardó 15 años en lograrlo y fue una larga carrera en la cual estudió en España, Francia, Italia y México. Sus experimentos pictóricos se hicieron pasando por todos los estilos como el cubismo, hasta el que por hoy se le reconoce.
Picasso y Rivera tuvieron un roce que acabó con su amistad de dos años debido a que Pablo visitó el estudio de Diego mientras éste realizaba un follaje. Poco después Pablo en su estudio tenía uno igual, por lo que Diego pasó maliciosamente el dedo por su obra argumentando que no sabía que estaba fresca.
Una persona creativa requiere un proceso en el que mezclan tanto la práctica, aplicación de la técnica, la observación, autocrítica, hasta encontrar un punto en el que se domina la técnica y luego se busca mejorarla a través de la práctica, de nuevo. También en el arte se aplica el circulo de calidad de Deming, como en las industrias.
Es mejor hacer una escalera explotando nuestras capacidades y talentos que cavar un pozo con los celos o la envidia que ocasiona el ver triunfar a una persona que sí tomó la determinación de, primero, soñar para después trabajar y pulirse.
Como dijo Vincent Van Gogh con la siguiente frase que nos invita a atrevernos a experimentar: “Más vale ser atrevido aunque se cometan muchos errores que ser estrecho de mente y demasiado prudente”.
Paul Gauguin apoyaba a Van Gogh: “He querido establecer el derecho de atreverme a todo”, aunque nos advierte al buscar un estilo: “Un consejo, no copie la naturaleza muy de cerca. El arte es una abstracción, como el sueño en medio de la naturaleza, el arte extrapola de ella y se concentra en lo que va a crear como resultado”.
Y finalmente el genio del surrealismo, Eugenio Salvador Dalí explicó: “Si Velázquez copia una fotografía lo mejor que puede, le sale un Velázquez; si un tonto copia exactamente una fotografía, le sale una tontería; si Dalí copia fielmente una fotografía, le sale un Dalí. Entonces no hay que preocuparse, la personalidad es imposible de imitar”.


