Este miércoles 13 de enero, o antes o después, se dará a conocer el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la gubernatura de Tamaulipas, pues el domingo 17 deberá registrarse y empezar la precampaña, según el calendario oficial electoral.
De esta semana no pasa cuando aparezca Manlio Fabio Beltrones, dirigente nacional del PRI, junto al elegido y al resto que levantaron la mano en meses pasados, como se ha estilado en las últimas designaciones en Nuevo León y Durango.
Un PRI unido, al menos en la foto porque en Nuevo León se vieron muy sonrientes todos pero las traiciones se dieron hasta el día de la elección, es lo que Enrique Peña Nieto y Beltrones quieren demostrar a sus simpatizantes y al resto de los mexicanos donde se disputarán 12 gubernaturas.
¿Pero quiénes llegaron fuertes a la recta final y quiénes aparecerán en la foto, como se dice, engordándole el caldo al elegido?
Entre Marco Antonio Bernal, Baltazar Hinojosa, Alejandro Guevara y Alejandro Etienne, cada uno con sus padrinos, viene la designación.
Los restantes: Enrique Cárdenas, Ramiro Ramos y Mercedes del Carmen Guillén, tendrán como premios de consolación disputar las alcaldías de Ciudad Victoria, Nuevo Laredo y Tampico, respectivamente.
Todos los que quedarán fuera en la sucesión de Egidio Torre Cantú esperarán a 2018 para aspirar a integrar la fórmula tricolor para el Senado de la República.
Bernal le apuesta a su amplia trayectoria, experiencia y amistad con Beltrones, sus fortalezas. Pero en su contra juega el desarraigo que tiene en Tamaulipas y que nunca ha sido candidato por mayoría cuantas veces ha sido diputado federal y senador.
Baltazar es el más preparado, tiene nivel y cercanía con el presidenciable Luis Videgaray, secretario de Hacienda. En su contra tiene sus menciones en el expediente de Tomás Yarrington Ruvalcaba, su amigo matamorense como él.
Guevara está siendo impulsado por los secretarios de la Defensa Nacional y Marina, como un favor a su papá militar, porque un candidato con carácter fuerte necesitaría Tamaulipas y para contrarrestar el discurso beligerante del narcosenador Cabeza de Vaca, fuerte aspirante del PAN.
Al diputado federal no le ayudaba ser un casi desconocido en el Estado, pero antes de finalizar el 2016 Guevara arreció una campaña mediática que lo catapultó en las preferencias y simpatías.
Y, por último, al único santo que le reza Etienne es a su amigo el gobernador.
Así está el horno tricolor a más de 360 grados.


