Sin duda alguna las cabezas de los diarios nos llenan de basura ramplona. ¿A quién carajos le interesa que en Jalisco hayan seis muertos y 37 heridos si van más de 35 mil muertos aceptados por el gobierno?, diez o veinte más qué importa.
Luego se informa como si fuese un juego: Delincuentes 8, Ejército 2. La “tele” con la desinformación a todo lo que da, por un lado nos venden comida para los gatos y los perros y por el otro nos presentan las fotos de descuartizados con un pequeño punto opaco que curiosamente nada tapa.
Luego la semana pasada un subsecretario del Ejército norteamericano – no cualquier tlacuache-, abre fuego y dice que los mexicanos no pueden con el problema que enfrentan.
¿Quien empezó? ¿quién derramó la primera sangre? Luego vienen los ingleses y dale que dale, que se ríen nuevamente de nosotros y para terminar, los franchutes, quienes se dejaron caer por aquello de las termopilas y las señoritas de Aviñón, a lo que la canciller mexicana, con voz serena, educada y de principios, asegura que México sabe lo que hace sin ayuda de nadie.
Para rematar, el presidente “se deja caer”, eso sí, en Los Pinos, y para que no quede duda, lo hace con cara de enojado para recordar quién es el que manda y dirige la Nación, ¡pácatelas chiquito!
De Tamaulipas no se sabe nada, todo a “soto voche” pues “calladito el niño es más bonito”.
Nadie ha salido dar la cara por los agricultores siniestrados, los comerciantes que no venden ni comida para los gatos y perros como la que anuncian en la tele y los centros comerciales, que antes lucían abarrotados de mercancías y compradores y hoy están casi vacíos, atestiguando el abandono del comercio fronterizo.
Nada han hecho ni las autoridades estatales o federales, no han otorgado ningún incentivo económico o hacendario, sin embargo las largas filas de compradores, hacia los Estados Unidos crecen cada día, pues allá por la “revaluación del peso” todo sale más barato.
No tengo ni la más remota idea -porque de ello nadie informa-, de cuanto está gastando la nación Mexicana en el sostenimiento de la guerra Calderonista, pero debe ser un billete grande, si a los generales a quienes se les encomendó la seguridad Tamaulipeca se andan rajando al no haber con qué comprar servicios de vigilancia automatizada, armas, utensilios de guerra y gases, además de vehículos blindados, chalecos antibalas y polis dispuestos a jugársela.
Ojalá y pronto se resuelva esa bagatela de la lana para que todo marche bien y nos protejan de tanto malhechor suelto.
Espero que este 14 de Febrero se pueda hablar de corazones, besos y apachurrones de mano en vez de los consabidos cadáveres y “narcofosas”.
Feliz Día de la Amistad.
Lo que nos venden los diarios, la ‘tele’ y el radio


