La política da a beber un dulce néctar, que sino se dosifica la cantidad se termina sorbiendo tragos amargos y en medio de la soledad. La experiencia por lo repetitiva ya debiera servir de escarmiento para los que llegan a detentar el mando.
Pero lo anterior no lo asimilan tipos egocéntricos o mitómanos como Francisco García Cabeza de Vaca, quien siendo gobernador de Tamaulipas, como fue del dominio público, creyó traer al diablo sujetado por los cuernos y de paso ser un “Caza Huachicol”.
Por ello gobernó sin límites pues no tuvo contrapesos. Los titulares de los poderes Legislativo y el Judicial se comportaron como amanuenses de él, y con ese libertinaje abusivo empapeló a todo el que se le atravesó.
Eugenio Hernández Flores, Carmen Lilia Cantúrosas, Eduardo Gattás Cervantes, Carlos Víctor Peña Ortiz y Luis Biassi, entre otros, tuvieron que ocurrir ante la justicia federal para no terminar entambados, aunque el Geño no escapó a la experiencia de estar varios años en prisión para recuperar su libertad.
Pero como todos los abusivos, cuando sintió pasos en la azotea dejó tirada la chamba sin cumplir con su obligación de gobernar hasta el último día de su mandato. En Ciudad Victoria lo recuerdan como alguien que salió huyendo de la Casa Tamaulipas como urraca balaceada.
El motivo de tan penosa huída fue una orden de aprehensión por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. Se refugió en Texas y desde allá se proclamó perseguido político.
Un argumento cínico e irracional pues el trampear a través de terceros para enriquecerse y abusar del poder, son hechos que nada tienen que ver con un pensamiento político, sino con el Código Penal, lo mismo federal que el de Tamaulipas.
Por lo tanto, al no dosificar el dulce néctar del poder, hoy bebe tragos amargos que lo transformaron en un ser desquiciado y por ende propenso a perder su salud y extraviarse de la realidad.
O sea, está siendo víctima del hibrys, la enfermedad con la que los dioses de los antiguos griegos castigaban a los reyezuelos, a quienes cuando actuaban con desmesura los hacían perder el poder y en consecuencia la razón
¿ Y LOS COLABORADORES?
Bueno, siete de los principales secretarios de Francisco García Cabeza de Vaca, ya están vinculados a proceso. La duda es si van hacerle al “macizo” o dos que tres soltarán la sopa a cambio de un acuerdo con el Ministerio Público y así salvar el pellejo, al ver que el Jefe en lugar de ayudarles los empaleta.
Lo que de paso robustece la teoría de que al exgobernador no lo persiguen por su “ideario” político, sino por malandro, como lo demuestra el que su plana mayor ya está en manos de los jueces, dado que nadie le creerá que su equipo se despachó con la cuchara grande sin su consentimiento.
Mientras tanto, él desde algún lugar de Texas, egoístamente echa bravatas con las que de paso calienta a los jueces que van a juzgar a los que fueron sus colaboradores, una malsana actitud que denota no importarle la suerte de ellos.
En síntesis, los tragos amargos que hoy está sorbiendo en la soledad Francisco García Cabeza de Vaca, son el principio del castigo. Le espera la persecución y por ende los escondrijos, ya bien en Texas o algún villorrio de España.
SIGUE PRENDIDA LA
FOGATA DEL HUACHICOL
No tiene para cuando apagarse esa lumbre que a varios ya los quemó, y otros como Francisco García Cabeza de Vaca pretenden usarla como círculo protector, torpemente por cierto.
Y es que andar diciendo que lo persiguen por haber denunciado el tránsito de huachicol es algo que causó risotadas. Sucedió que cuando fue gobernador instrumentó operativos al mando de Arturo Soto y Marcos, un primito de él.
Apostaron retenes con guardias estatales en las inmediaciones de los límites con Nuevo León por la carretera a Monterrey, y en la “Y” de la carretera Matamoros-Reynosa-San Fernando, para detectar las pipas que transportaban combustible.
Si según las informaciones por las aduanas de Matamoros y Reynosa se importaron millones de litros de gasolina, ¿por qué las pipas pasaron por los retenes como Juan por su casa?.
DEDUCCIÓN
Pues que de acuerdo a la lógica, esos retenes se instalaron para otra cosa y no con la finalidad de impedir el tránsito de huachicol, lo que lleva a la conclusión de que a Cabeza de Vaca lo persiguen por ser probable responsable de los delitos de lavado de dinero así como delincuencia organizada, y no por andarle haciendo al “Caza Huachicol”.
EL CAÑONEO A OLGA Y TANIA
Con el advenimiento del otoño se vino una andanada mediática en contra de la senadora Olga Sosa Ruíz y de Tania Contreras López, Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas.
Se deduce por lo evidente, que fue con el objetivo de sancocharlas, ¿pero ante quién?. ¿Ante Luisa María Alcalde, o bien con Rosa Icela Rodríguez y ya encarrerados con Omar García Harfusch?
Lo anterior obligó a darle una vueltecita al Oráculo y con señales muy entendibles reveló que están perdiendo el tiempo, porque tanto la Senadora como la Magistrada están bien radiografiadas y gozan de cabal salud.
Y hasta próxima.



