Bien decía José Alfredo Jiménez: la vida no vale nada y en México, añado, aún menos.
Aquí se padece de alguna u otra manera la inseguridad y las malas decisiones políticas que solo quieren jalar agua para sus molinos, que afectan terceros en todas las entidades.
Es ridículo que con la cantidad de derechohabientes en el estado de Nuevo León, no se cuente con medicamentos para los niños que sufren de cáncer.
Parece que quienes lideran el IMSS al menos en Nuevo León, llevan a cabo una estrategia para bajar la mayor cantidad de recursos federales, sin importar que sean niños a quienes afecten en su salud solo para para presionar al gobierno federal.
Quienes han tenido familiares enfermos o algún conocido, saben que interrumpir las quimioterapias es un grave error. Estas se deben llevar con constancia para que den resultado, de lo contrario el paciente podría nunca curarse, aunque empiece de nuevo el tratamiento.
Ya no sé que fue peor si lo que se hizo en Veracruz durante la administración de Javier Duarte del 2010-2016, cuando a la población infantil enferma de cáncer les dieron agua destilada en lugar de medicamento, o lo que hacen hoy en Nuevo León de desabastecer tratamiento para la atención de los niños con este padecimiento.
Sales a la calle y ya no sabes si saldrás en alerta amber por la causa de todo lo malo que te imagines o termines en un altar de Tepito como sacrifico humano. Después las autoridades dirán que no se dieron cuenta de nada y te harán examen de ADN para saber si eras de otro estado y formabas parte de las estadísticas de los 40 mil desparecidos a nivel nacional.
Recordemos que este 22 de octubre se encontraron 42 cráneos, 40 mandíbulas, 31 huesos largos y un feto dentro de un frasco durante el operativo en la colonia Morelos, dentro de la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México.
En este 2019 las asociaciones civiles encargadas de buscar a personas desaparecidas esperan que sean reales las cifras del incremento del 80 por ciento que se anunció en septiembre del presente año, no como sucedió en el 2018 que tuvo un presupuesto de 420 millones de pesos, pero solo por escrito ya que tristemente solo se le asignaron ocho millones de pesos para esta causa.
Ahora todos quieren buscar desaparecidos, claro porque hay recursos, pero antes nada. Hace unas horas en Coahuila se pronunció a través de su actual gobernador, Miguel Riquelme, que tratarán de bajar más presupuesto para la búsqueda de personas en uno de los estados con mayores hallazgos de fosas clandestinas.
Esto es México, con lo bonito que disfrutamos, lo feo que padecemos y las contradicciones en las decisiones de los gobernantes que terminan en las mismas políticas públicas a medias, sin fuerza para erradicar los males que lo aquejan. Sin concretar nada y agudizando los males por que termina siendo la tierra de la incertidumbre.


