Hoy estará nuevamente en Reynosa el presidente Enrique Peña Nieto, inaugurando un hospital del IMSS, estimado en más de 600 millones de pesos, obra con más de cuatro años de retraso.
Lo anterior nos recuerda que el Ejecutivo nacional, nunca se ha parado en la aduana fronteriza más importante de México, nuestra amada tierra de Nuevo Laredo.
Par de veces en tan sólo medio año ha estado en la hermana Reynosa, otras dos en Tampico-Madero-Altamira, un par en la capital Ciudad Victoria, pero en Nuevo Laredo no.
Nuestra ciudad está negada para que la cabeza del gobierno federal venga, cuando que esta ciudad fronteriza a la Federación le provee 23.3 de todo el IVA que recauda la hacienda, sólo el año pasado fueron 79 mil millones de pesos los que de Nuevo Laredo recaudó el gobierno nacional, en el Puente III, eso sin contabilizar los otros dos pasos binacionales de personas y ni qué decir del gran grueso monetario que le significa el puente de ferrocarriles.
Por este puerto aduanero cruza casi el 40 por ciento de las operaciones México-Estados Unidos-Canadá.
Enrique Peña Nieto le tiene tirria a Nuevo Laredo, ni de aspirante al gobierno del país, ni de precandidato, ni de candidato, ni de presidente electo, ni ahora a la mitad de su sexenio, el hombre jamás se ha dignado visitar esta tierra.
Nuevo Laredo no vale para Enrique Peña Nieto, habrá quien diga, que no es necesario, ni se le necesita aquí, ni mucho menos se le extraña, porque no se extraña a quien no se le conoce, a quien no ha estado aquí.
NUEVO LAREDO OLVIDADO
Olvidado lo del Aeropuerto de Carga, detenido desde el año 2006 cuando se licitó (ya conocemos la limpieza y la imparcialidad de las licitaciones de los gobiernos federales, los de antes y el de ahora) y se le otorgó a un empresario regiomontano, sobre los interesados agentes aduanales locales.
Tal parece que se lo dieron, sólo para que lo parara todo, lo estropeara, ni comiera, ni dejara comer, que el puerto aéreo no sirviera para nada a Nuevo Laredo y a su gente.
Este aeropuerto de carga es su compromiso 183, así lo volvió a citar el 1 de septiembre de 2014, durante su segundo Informe de Gobierno.
Desde entonces está entrampado, sólo para perjudicar a Nuevo Laredo, pero eso sí, por el contrario, se autorizó y ya opera una aduana mexicana en el puerto aéreo de Laredo, Texas, todavía para darle más en la torre a esta frontera tamaulipeca.
Nuevo Laredo es perjudicado por el gobierno de la república, cuando es el único puente internacional entre México y Estados Unidos, que no cuenta con permiso para cruce de materiales peligrosos en su Puente III, siendo que todos los demás sí tienen ese salvoconducto, todos, como Reynosa, Piedras Negras, Colombia, Acuña y Matamoros, tan sólo en esta área.
Es más, desde Tijuana hasta Matamoros, tienen tal permiso de cruce de tóxicos y explosivos, sólo nuestro Puente III, no.
Nuevo Laredo está afectado con un Puente del Comercio Mundial que no funciona a su capacidad, pues no operan todas las casetas, carece de personal necesario y cada que se les antoja, “se cae el sistema”, afectándolo todo.
Nuevo Laredo no tiene el hospital de 600 millones que hoy se inaugura en Reynosa, pues el IMSS en nuestra ciudad, está del asco, con un edificio cayéndose (el más nuevo de todos), nos referimos a la Unidad de Medicina Familiar 76 Plus, en el poniente de la ciudad.
El Hospital General de Zona número 11 del Seguro Social, también está para llorar, y la Clínica 78 en el oriente de la ciudad, está sobresaturada de derechohabientes, la mayoría habitantes del poniente, incuantificable es la pérdida de horas-hombre laborales, por una visita a esa UMF-IMSS en el Ojo Caliente.
De la Clínica-Hospital Agosto 12 del ISSSTE, ni hablemos, no hay ni por dónde empezar a citar las carencias del nosocomio, es un caso perdido.
Enrique Peña Nieto, las dependencias federales, las secretarías federales y los organismos descentralizados tienen de apestado a Nuevo Laredo.
El Presidente de la República no es indispensable que venga, pero sí sería justo que le corresponda a la ciudad que le aporta tanto al país.
Nada de los recintos fiscalizados, ni hablar de la mejora a la Carretera Nacional (porque eso de los 400 millones anuales que se aterrizarán a partir de este 2016, ya no nos la creemos, pues lo mismo se viene diciendo y “autorizando” desde el 2010).
Nuevo Laredo no ha recibido jamás la visita de Peña Nieto, y al parecer, como diría “don Teofilito” en Los Polivoces”, ni ¡la recibirá!
Hoy que estará de nuevo muy cerca de aquí, imaginamos que todos los residentes de esta ciudad queremos decirle lo siguiente: “Enrique Peña Nieto, ¡el pueblo de Nuevo Laredo te saluda!”.


