Sin lugar a dudas el martes fue un día pesado por diversos puntos de la ciudad por causa del entorpecimiento del tráfico vial.
Entre pavimentaciones, un socavón y balaceras, orillaron al cierre de varias avenidas con el consecuente trastorno y por ende el mal humor social va in crescendo.
Porque ya no se sabe que es más riesgoso: si quedar en medio de un fuego cruzado o caer en un boquete que de repente se abre en las calles.
Las molestias por el desarrollo de obras de pavimentación se absorben porque se sabe que serán para bien con todo y el tinte electorero que tienen.
Sin embargo, no es seguro el impacto que evidentemente se pretende con esas acciones entre los votantes.
Lo digo porque en la administración municipal 2005-2007, Francisco García Cabeza de Vaca informó se pavimentaron con concreto un millón de metros cuadrados, y aún así Gerardo Peña Flores el candidato del PAN no pudo ganar las elecciones para presidente municipal.
Años después, José Elías Leal anunció que en su período como alcalde (2014-2016) se pavimentaron 400 calles con concreto y sin costo alguno para los beneficiados, y esa obra no impidió que Ernesto Robinson Terán el candidato del PRI perdiera en las elecciones para alcalde.
Con los dos anteriores casos se puede inferir lógica y racionalmente que a punta de obras de pavimentación no se ganan elecciones.
Gerardo Peña y Ernesto Robinson fueron buenos candidatos y aún con el respaldo de ese tipo de obras no pudieron con el mal humor generado por otra clase de problemas como la violencia, la insuficiencia de agua potable y brotes de aguas negras, problemas en que hay días en que nos hacen molesto y riesgoso el diario vivir.
El tema da para más pero ya es miércoles y el tradicional “break” de semana nos viene muy a modo sobre todo porque ayer el día estuvo: ¡bastante pesado!. Que la pasen bien todos.


