(Black Mass, 2015)
Johnny Depp luce escalofriantemente siniestro en Pacto criminal.
Basada en un caso de la vida real, la cinta dirigida por Scott Cooper muestra cómo eran las andanzas del criminal James Bugler, en Boston de la década de los 70.
Las imágenes parecen una exhibición de crueldad de parte de un hombre muy bien conectado en los bajos mundos, pero también en las altas esferas de la política y la Ley, que le ayudan a prosperar en sus actividades ilícitas.
Llama poderosamente la atención que “Whitey” Bugler tenía policromía, una rara condición que le hacía lucir los ojos de diferente color. De alguna forma, esa apariencia lo mostraba como un hombre que no se le parecía a nadie y que, por ello, estaba distanciado de la realidad.
Evidentemente, sus códigos morales eran diferentes a los del resto. Él pensaba que lo que estaba bien era lo que él hacía, en forma de homicidios, extorsiones y trafiques, porque era el mundo que conocía. En su entorno solo se podía crecer en los negocios, con las reglas de la supervivencia de la jungla.
Pacto criminal la interesante historia de un hombre singular, que va enredándose lentamente en relaciones peligrosas, con un agente federal corrupto, que es su amigo de la infancia, y un hermano que está encumbrado como senador y quien de alguna forma de afecto fraternal obligatorio, lo protege.
La cinta es genial. Tensa y sobrecogedora, vale por la gran actuación de Depp.
(R. Restringido; menores de 17 deben estar acompañados de sus padres)
Netflix


