Pos ‘taba yo ajuerita del IMSS, ahí en la 33 disfrutando de un pan de elote de 10 devaluados pesos, cuando ansina que arranca la “fiesta”, o sea balaceras.
Me dio ‘tons un déjà vu, oséase como cuando sientes que ya “empasaste” por lo mesmo, igualito que la semana pasa’a. Y no fue por el postrecito que estaba deli.
Ya les había dicho antes que el domingo 13 de marzo, medio modorro me despertó no el gorgoreyo del guajolote del vecino, sino unos cuetes a eso de las 3:30 de la madrugaishon. Empezaba ya el horario de verano.
Mi vieja ya saben estaba a pata tendida y ni me pelaba. “Ya encuéstate viejito y no hagas tantos ruidos”. Como que no se daba encuenta del escandalazo era ajuera de la casa. Los plomazos hicieron época, como los de aquel viernes 17 de abril del 2015. ¿Sí lo remembran verda’?
Carros y camiones chamuscados, ponchallantas por las calles, gritadero de viejas, bloqueos, la humareda por todos lados y no era de basura, como que les decilla que me faltaban mis sales como que me iba a dar el soponcio.
Pos ’ora después del pasa’o Sundaycito (dominguito) quesque atraparon a un orate ecoloco, ahora nos salen con un Crazy Friday (viernes loco) y no es de pollo, no sabemos a cuantos pela’os agarraron los guachos (soldadillos).
En estos días de tormentas eléctricas y torbellinos, hay “munchas” SDR (situacioncillas de riesgo), en pleno arranque de la Semana Santa, porque ya ven que regios y chilangos las tomaron desde el fin de semana y vienen con ansias de shopping.
Nomás indeleguen en las páginas de web como Reynosa Código Rojo pa’ que veyan cómo se anuncia la people buscando sus “muebles”.
Y digo esto porque algún monito reportero de Televisa escandalizó quesque en Reynosaville ya estábamos en rojo.
No, lo pusieron en naranja y se llama semáforo, como el de los pajarillos cercas del Seguro pa’ que aprendas a cruzar las esquinas y escuchar el pío pío y no te vayan a machucar los taxis piratas que andan por ahí, que se creiban los dueños del asfalto.
E’os andan echos mocha, como Rosa María cuando tiene prisa pa’ ver a su amiga Delfi porque le cierran las Carnes Marín, pa’ comprar su carnita bien cocinadita a las brasas. Viene con sus tortillitas y su salsita, por si se les antoja, ahí cercas de la avenida Fuentes y la de los tubos, pasando la estatua de Marte R. Gómez.
Les decilla que ahorita tengan “muncho” cuidado con sus muebles, porque los están quitando ajuera de los HEB Morelos o del Smart Hidalgo o cercas donde estaba el Chedraui.
Mucho esjuerzo hace ansina la raza pa’ comprar sus unidades, media chuecas verda’, pero al fin bien dignas por el sudor de su frente porque no son rateadas del vecino o de un asalto.
Si de por sí en Reynosaville no vemos nadita de segurida’ en las streets (callecillas), pos como que no cuadra que haya tanta “burriona” de camionetas y carros por todas lados, una robadera de aquellas porque no cobran en los estacionamientos, pos qué segurida’ vas a tener.
Por eso que no les extrañe que si en los McAllen los de la Cámara de Comercio están preocupados por el bajón de compras por lo del dólar tan recaro, pos más con los regios que ya no quieren acercarse ni a la Father Island, porque sobran “aneidotas” de que a los que tienen placas de Nuevo León los detienen, pa’ robarles su vehículo.
-A ver pela’o, te voy a estar mandando un Whats pa’ me digas cómo anda la situation-, me dijo mi primo.
-Si primito, yo te aviso, pero de esto no se sabe nadita, de repente sucede, naiden sabe.
Pero luego como se asustó con mi answer.
-Ah nooo, mejor nos vamos a Laredo-, allá no pasa tanto borlote.
Y anke parezca guasa, ¿a poco creiban ustedes que los viajeros que van a McAllen se detienen un ratín para ir de compras a Plaza Periférico de Reynosaville?
Claro que no, patas pa’ que os quiero, ya es mucho arriesgue, dicen.
Nomás porque pa’ ir a Anáhuac, Nuevo León, del otro lado no hay nada, porque “munchos” ya dejaron de ver los atractivos de esta frontera.
Se les olvida que aquí están los taquitos Ducks, las enchiladas con extra queso de los González, los cabritos de Adán Pérez e hijos, la barbacha de los Jiménez, las hamburguesas de Mi Tierra, los frijolitos charros de Los Hernández, porque hay variedad, más rica que los I-Hop y los Dennis gringos.
Pa’ que les digo que este sábado jue el Festival de la Paella, no vaya a ser que se me espanten con tanto plomazo. Ya los quisieran los que se jueron por otra lado. Ahí los dejo que pasen una tranki Semana Santa. Y no se vayan para Laredo, McAllen ‘tá mejor.


