Desde las seis de la mañana escuché el bullicio de una ciudad que se reintegra al diario vivir, son señales de optimismo pero sin despojarnos de la cautela a la que obliga la posibilidad de contraer el letal Covid 19 o la influenza, que ya no es una gripita que se va en 4 o 5 días y menos con dos que tres tragos de mezcal.
Y así en medio de la fe iniciamos la actividad del 2021, con todo y que los indicios advierten que lo que nos agobió en el 2020 seguirá latente, como lo son la inseguridad y la pandemia. La primera ya ocasionó más de 250 mil muertos en 14 años, y la segunda ya rebasó los 100 mil en sólo uno.
Sin embargo, la memoria ya debe haberle dicho a los 3 niveles de gobierno cómo afrontar y disminuir esos flagelos sociales, y por ende, hay motivos para el optimismo pues ahora hay experiencia lo mismo en el personal médico que información entre el ciudadano, ellos cómo curarnos del Coronavirus, y nosotros cómo evitarlo.
Lamentablemente en lo que concierne a la inseguridad seguiremos en medio de ella, puesto que sino hubo suficiencia en acciones preventivas y de investigación del delito durante el 2020, no hay por qué esperar una disminución del índice delincuencial, no al menos durante el primer trimestre del año que inicia. Tal parece que en este rubro no hay experiencia, y sin ella, vamos a seguir en las mismas.
Por lo anterior el presidente López Obrador ya debiera aceptar que los consejos y abrazos son solamente prevención, pero una vez cometido el delito viene la investigación y luego la sentencia del juez, o sea, la coerción para aquellos que no respetan el estado de derecho.
Pero hay vienen las campañas electorales, los candidatos las desarrollaran en medio del riesgo del contagio y encima encontraran reproches por doquier, y ofrecer una ciudad sin baches, fugas de aguas negras y sin balazos, ya es un disco rayado. La incredulidad será la respuesta y convencer de que ellos sí saben cómo, va estar lo que se dice cuesta arriba les crean el cuento.
Lo cual me hace inferir que va a ganar el candidato con mejor estructura, que no credibilidad, aunque por el nivel de molestia que marca el termómetro social con todo y estructura podría salir derrotado el candidato del respaldo oficial, todo depende de la habilidad y recur$o$ del opositor para encausar el enojo social hacia las urnas.
Entretanto, a darle a la actividad del 2021. Buena suerte a todos.


