Ahora que pinto más tiempo, lo hago por las noches. A partir de ese suceso personal concluí que no soy de cronotipo vespertino, mucho menos matutino, pero sí puedo entrar en el perfil intermedio al que pertenece el 50 por ciento de la población, es decir, nos da sueño entre las 12 de la noche y 8 de la mañana.
La responsable de en qué momento tengamos picos altos de energía a lo que denominamos cronotipo, es la hormona melatonina, segregada por la glándula pineal, la cual se encarga de regular los ciclos del sueño-vigilia, que se produce por las noches y disminuye en el día.
Algunas personas lo consumen como suplemento en pastillas, porque ayuda para contrarrestar el insomnio, sin embargo, tiene efectos secundarios como dolores de cabeza, mareos y somnolencia diurna, por lo cual se recomienda utilizarla de menor a mayor dosis y a corto plazo.
Es importante que sepamos cuál es nuestro cronotipo para así organizar los tiempos en los que estamos más activos, inclusive este dato les interesa a los empleadores para saber en qué momento el empleado es más efectivo.
De esta manera, se determinan los lapsos de rendimiento y sirve para la prevención de accidentes, según la agencia EFE, Darío Acuña Castroviejo, director del Instituto de IiMEL.
Para la creatividad, lo que sucede en el periodo en el que dormimos es una oportunidad para conectar las ideas que podrían parecer inconexas, otorgar soluciones creativas e inclusive para desenlazar problemáticas; de ahí la idea de “consultar con la almohada”
El pintor holandés, Vincent Van Gogh, nos lo explicó en una frase: “Sueño mi pintura y pinto mi sueño”.
Y hablando de arte y los sueños, estos encontraron donde expresarse directamente y fue gracias al surrealismo, una corriente artística nacida en 1920, en donde lo onírico y lo irreal protagonizaron todas las disciplinas artísticas.
Científicos y artistas encuentran la creatividad durante el sueño REM, en el cual la actividad cerebral se asemeja a la vigilia, se trabaja la memoria, la concentración, el estado de ánimo y facilita la asociación de conceptos.
La otra etapa complementaria es la del sueño profundo: NREM, te recupera del cansancio, la respiración se relentiza y la presión arterial baja.
Mientras dormimos el sueño alterna entre ciclos de sueño REM y NREM, cada 90 minutos aproximadamente: REM 25 por ciento y 75 por ciento NREM.
Para hacer alrededor de cinco a seis ciclos de sueño completo, debes dormir al menos siete a nueve horas a diario.
El inicio y el final de cada ciclo de sueño es ligero y despertar en ese momento se siente mejor que a la mitad, en sueño profundo.
Los sueños son una ventana al subconsciente; por lo que al saber cómo funciona, podemos llevarlo de manera adecuada, mejoramos la salud, la eficiencia y potenciamos nuestra creatividad.


