La advertencia del presidente Trump de cerrarnos el paso no debiera tomarse como una de sus características balandronadas, sino como una expresión o mas bien explosión de alguien desesperado porque por un lado el Congreso norteamericano no lo respalda a plenitud en la construcción del muro, y por el otro, la migración centroamericana y de otras regiones se incrementa.
No parece viable cerrar el paso a las mercancías; pero no así a los peatones y automovilistas que una medida de extremar las revisiones sería lo menos.
Entretanto, no hay que divulgar rumores sobre las advertencias de Trump que ojalá solamente queden en eso, como también me resulta absurdo que haya quienes azuzen la idea de que AMLO encare a Trump, sería un pleito que por desigual luego nos dañaría a todos.
En síntesis, hay que serenarse, con los problemas ya habituales que tenemos es más que suficiente. Y que tengan un buen inicio de semana.


