Pasada la elección intermedia de este 2015, viene la verdadera batalla electoral, la de la siguiente alcaldía, las tres diputaciones, así como en mayor grado, la importante gubernatura.
Vamos por partes, primero la municipalidad; los panistas locales se ufanan de no haber perdido la votación del domingo pasado en esta ciudad, pues la diputación en el distrito electoral federal o lo que marcó la diferencia en las urnas, lo obtuvo el PRI gracias a los votos que consiguieron en los cuatro hermanos pueblos de la llamada “Frontera Chica”, ya que aquí en Nuevo Laredo ganó el PAN, en sus 499 casillas.
Consuelo de mediocres, dirían justificadamente algunos lectores, pero para los del partido azul, es significativo ese hecho, por cuanto se refiere a la ya próxima elección para presidente municipal, del primer domingo de julio del 2016.
Un presupuesto anual de más de mil millones de pesos ¡y eso tan sólo en obra pública!, es la mejor ayuda que puede darle un alcalde y un cabildo, al partido al cual representan.
Con el gobierno local trabajando a tambor batiente en este 2015, tal y como lo hizo el año pasado, con obras récord en la ciudad, el PAN, sólo tiene dos cosas que hacer en la ciudad, para la siguiente elección y así conservar el poder político y de la administración local.
SIN COLA
Una, es designar un candidato sin “cola que le pisen”, tal y como ocurrió con el actual alcalde Carlos Enrique Canturosas Villarreal, quien arrasó en su elección, en gran parte gracias a que los cerebros del entonces partido oficial, no le encontraron ni un trapito qué ventilarle o no pudieron defenestrarle.
Además de que el ciudadano nuevolaredense, ya se vio en las tres o cuatro últimas elecciones, está muy cansado y harto fastidiado de todo lo que tiene que ver con los tricolores, por eso vota en contra de ellos.
La segunda clave para el seguro triunfo, es ponerse las pilas como partido, con una buena estructura, con organización en cuestiones electorales.
Para antes de la votación, es indispensable una buena estrategia de proselitismo, pero para el día de los sufragio, les super urge todo, en especial tener un ejército inteligente para cuidar el voto.
Los de Acción Nacional ya se vio que están muy verdes, no tienen experiencia para proteger un proceso de sufragios y eso cobra factura, máxime que las elecciones se pueden ganar con trampas, como son los votos ficticios, compra de los mismos, maniobras de acarreo y otros chanchullos, para los cuales sus rivales están muy bien curtidos.
Candidatos limpios tienen, a Rubén Bazán Ancira y a Rafael Pedraza Domínguez, por ejemplo, amén de otros que pudieran surgir o acercárseles como candidatos ciudadanos, como Carlos Cantú que no era militante azul.
Pero de los dos posibles, el primero con más carisma y empuje, sin demeritar al segundo, pues la naturaleza de seriedad o sobriedad distinguen al ex regidor Pedraza.
De Bazán, hay que decir, que desde el primer día de la actual administración, como un alcalde suplente (cargo que hasta antes de ahora, era de mero membrete), ha estado muy activo, con mayor participación en las decisiones y acciones del Ayuntamiento actual, porque el munícipe se lo ha otorgado, como su mano derecha que se supone le ha adoptado o al menos así parece.
DIPUTACIONES DE CONSUELO
Sobre las tres candidaturas a las diputaciones, éstas, se sabe, en todos los partidos, en automático o como velado acuerdo, van para los que se quedaron a la orilla en la carrera por la candidatura a la alcaldía, por algún pelillo que les encontraron.
Sólo que no dejan de ser importantes y no sólo por el cargo que significarán en la siguiente legislatura local, sino que también, como acompañantes de la fórmula partidista que acompañarán a los abanderados a munícipe y a gobernador.
Los candidatos a una curul, al igual que los hombres y mujeres que integrarán la planilla de síndicos y regidores, deben ser personajes, “de colita chiquita”, no tan manchados (porque para ser francos, ¿qué político no lo está?).
Y PARA GOBERNADOR
Y la cereza en el pastel, es saber si Nuevo Laredo tendrá su candidato a gobernador, para que de ganar éste, le allegue a su ciudad, todos esos beneficios que de siempre el centro del estado, la gente de Ciudad Victoria, le han negado.
Falta saber si –todo indica que sí- Carlos Canturosas Villarreal pretende ser candidato de su partido a la gubernatura.
Si es así, requerirá una cirugía cicatrizante, un acercamiento con todos los políticos de su partido, en Reynosa, Matamoros, Victoria y el sur del estado.
No son enchiladas, una gubernatura no se gana tan fácil, son 43 municipios, los que hay que echarse a la bolsa.
Creemos que sí se puede, pero en caso de que no se dé la candidatura para el de casa, entonces apoyar al que lo consiga, previo a los ya citados acuerdos que deben de darse entre iguales.
El caso es que se dé la alternancia en Tamaulipas, el cambio, tal y como el comportamiento electoral en los últimos procesos, dice que la gente de Nuevo Laredo lo exige, más bien, la gente de todo el estado.


