Foto: Concacaf
Puebla, Pue.-
El Monterrey volvió a ser eliminado en los octavos de final de la Concacaf Champions Cup por segundo año consecutivo tras empatar 1-1 y caer 4-3 en el marcador global ante Cruz Azul en el Estadio Cuauhtémoc.
Consumando así el primer fracaso de Nicolás Sánchez como estratega albiazul, quien se enfrentó a una poderosa máquina con un equipo mermado debido de varias lesiones en su plantilla, incluida la del español Sergio Canales.
Hace un año este equipo, pero con Martin Demichelis al mando, también se fue eliminado de esta competencia en octavos de final al caer ante Vanvouver Whitecaps jugando como local en Torreón, consumando dos años al hilo quedándose en esta fase.
En el partido, la escuadra regia pudo soñar con la remontada en la primera parte, que aunque no era imposible, las bajas y el gran nivel del rival marcaban que sería más complicado.

A los ocho minutos de partido, Jorge ‘Corcho’ Rodríguez se animó a disparar desde afuera del área como pocas veces lo hace, venciendo a Andrés Gudiño en el arco cementero y abriendo el marcador para darle vida al Monterrey que estaba de regreso en la eliminatoria.
Luis ‘Mochis’ Cárdenas volvió a ser determinante para mantener con vida a Rayados en el encuentro. Luego de un centro que recepcionó entre dos defensas, Nicolás Ibáñez tiró un punterazo que Cárdenas se encargó de expulsar a tiro de esquina.
Antes de terminar la primera parte, Anthony Martial en su regreso tuvo la oportunidad de ampliar la ventaja tras un rechace que el francés remató de cabeza, pero en esta ocasión Gudiño reaccionó de buena manera.

Al inicio del segundo tiempo las aspiraciones del Monterrey fueron borradas. La pobre marca de los albiazules quedó exhibida dos veces en la misma jugada y culminó con el gol.
Omar Campos encaró a dos dentro del área, salió a línea de fondo y puso un centro raso para que José Paradela rematara ‘de taquito’ con la tibia marca de Carlos Salcedo encima y finiquitar la eliminatoria.
Nico Sánchez hizo lo que pudo con lo que tenía en la banca. Refrescó posiciones y mandó sus últimas balas al terreno de juego, pero poco pudieron hacer en la lluviosa ciudad de Puebla.
Pases errados, centros sin destino, duelos ofensivos perdidos, disparos muy desviados. De a poco a Rayados se le terminó la esperanza, el buen futbol y los ánimos para seguir al frente, concretando así el primer gran descalabro del estratega argentino.
Al Monterrey ahora le resta el Clausura 2026 para romper la sequía de cuatro años y cuatro meses sin levantar un título oficial. El siguiente compromiso será el próximo sábado 21 cuando reciban a las Chivas en el Gigante de Acero a las 19:00 horas en la jornada 12 de la actual campaña.



