REYNOSA, TAM.- Diego Díaz, el más pequeño de los jugadores de la Treviño Kelly en el Torneo Latinoamericano de 9-10 años, juega con el corazón en cada jugada, y esto lo aplauden tanto sus compañeritos como la afición.
“Mi estatura momentánea no es problema, al contrario, soy rápido y siempre estoy listo para entrar al terreno de juego cuando me necesita mi manager José Manuel ‘Manny´ Espinosa.
“Si entro al cuadro abriendo el partido o de corredor de emergente siempre estoy listo y preparado para entrar a jugar, soy ´la Chispa´ que enciende al equipo al ataque o a la defensiva”, dijo con mucha seguridad.
“Todos somos importantes en el equipo, los que se quedan en el dogout están echando porras y ánimo siempre”, así comenta el número 10 del equipo de Reynosa.
Diego regularmente cubre la segunda base en el cuadro titular, su velocidad y picardía lo convierten en el corredor emergente idóneo del equipo, aplicando “la regla cuatro”.
“Nuestro equipo tiene muchas cualidades con el bat y con el guante, la armonía y amistad de todos nos está sacando avantes en este torneo tan importante y el cual queremos ganar todos, es una gran competencia y convivencia entre todos los jugadores, mi familia siempre me está apoyando y eso es motivante”, dijo el pequeño.
Este viernes el juego ante Matamoros será uno de los más difíciles del torneo y en especial para los dos equipos de Tamaulipas que están buscando ser campeones.
Los encuentros contra los de Matamoros siempre son muy especiales y motivantes por la rivalidad deportiva existente, son imperdibles para ningún bando, pero los de Reynosa tienen confianza.
“Estamos tranquilos tenemos la ventaja de jugar en casa y contamos con nuestra afición que se ha portado excelente apoyándonos, todos deben de sentirse orgullosos de nosotros de nuestro esfuerzo en cada partido”, añadió.
Por conducto de media hora, Diego Díaz invita a los partidos que restan y a la gran final el sábado, en la que se conocerá al campeón.


