MADRID, ESP.-
Para los invidentes practicar un deporte pareciera ser un impedimento, pero encontraron en el goalball una solución ideal.
Aunque este deporte no es tan popular para mucha gente, fue el único juego para discapacitados visuales que participó en los pasados Juegos Parapanamericanos Perú 2019 y algunos se refirieron como futbol.
El goalball formaba parte de un programa de rehabilitación para veteranos minusválidos de la Segunda Guerra Mundial, creado por el alemán Hans Lorenzen y el austriaco Seep Reindl y con el tiempo pasó a formar parte de los Juegos Parapanamericanos.
Su primer debut lo tuvo en 1976 en los Juegos Parapanamericanos de Toronto, donde participó como exhibición y no como competidor olímpico, sin embargo, con el paso del tiempo, se convirtió en uno de los participantes.
El goalball a lo largo de su historia ha cambiado muy poco sus reglas, pero se compone de dos equipos que tienen como principal objetivo marcar en la portería contraria.
Con diferentes grados de dificultad visual, todos los jugadores deben llevar un antifaz que les haga competir en igualdad de condiciones. Se enfrentan dos equipos de tres jugadores cada uno, en una cancha de 18 metros de largo por 9 metros de ancho, marcado con unas líneas con relieve de madera que puedan ser reconocidas al tacto, por otro lado.
El balón tiene un peso de 1.250 kg y en su interior tiene cascabeles para que los jugadores orienten su ubicación. El partido es de una duración de 24 minutos, siendo 12 minutos en cada parte con tres de descanso. (Con información de Elsa Fernández)


