Ciudad de México.-
La Selección Mexicana cumplió con su obligación y superó a Honduras (1-0) para sellar su boleto a la final de la Copa Oro, donde lo espera Estados Unidos.
Raúl Jiménez aprovechó una exquisita jugada individual del joven Gilberto Mora para soltar un disparo raso que besó la red y sirvió para liquidar el partido.
Honduras no ofreció resistencia y su única arma fue ofrecer un concierto de patadas y golpes. México supo aguantar y con futbol superó al conjunto catracho.
Ahora la prueba será recuperar el trono de Gigante de Concacaf y vengarse de Estados Unidos, que ganó la última final que compartió con México en Copa Oro.


