Monterrey, N.L.-
De manera intempestiva y ante el desconcierto del público y de sus alternantes José Antonio Morante de la Puebla, puso punto final a su larga carrera como matador de toros.
Morante de la Puebla, considerado por muchos “El mejor torero de la historia” se cortó la coleta este domingo 12 de octubre en la Plaza de toros de “Las Ventas” al concluir la lidia de sus segundo toro de la corrida de “Garcigrande” en la que alternó con Fernando Robleño, quien se despedía de los ruedos y con Sergio Rodríguez que tomaba su alternativa, ambos se mostraron conmovidos y sorprendidos por la inesperada decisión del maestro.
El sevillano, perteneciente a la llamada línea de toreros artistas, sucesor de Curro Romero, fincó su carrera en el toreo profundamente artístico, reviviendo en ocasiones las suertes de antaño. Fue Morante hasta el día de su despedida un torero controvertido, inconsistente, pero con un exquisito arte, que lo elevó a grandes alturas en la historia del toreo.
Morante brilló en la ejecución del toreo con el capote, destacando sus lentas verónicas y su sensiblería en las chicuelinas, aunado a las suertes del torero clásico del ayer, muy al estilo de Joselito “El Gallo”.
Con la muleta Morante, le dio la tridimensional largueza del toreo en redondo, salpicado del bellísimo “trincherazo” que lo ejecutó con excelsitud, desafortunadamente su talón de Aquiles fue el estoque lo que motivó, que muchos trofeos se le escaparan de las manos.
En cuanto a tardes gloriosas, podemos destacar las orejas y el rabo que Morante le cortó al toro “Ligerito” de la ganadería de Domingo Hernández en el año de 2023; y la del pasado 8 de junio, cuando el artista sevillano abrió la puerta grande Madrid, al cortarle las orejas al ganado de Juan Pedro Domecq.
Ya en el mes de mayo del año pasado Morante de la Puebla había anunciado una pausa en su carrera por cuestiones de salud, misma que duró hasta el 29 de marzo de 2025 cuando al reaparecer en Almendralejo provincia de Badajoz, José Antonio, salió por la puerta grande al cortarles las orejas a sus astados de “Garcigrande”.
Este 12 de octubre en la Plaza de Toros de Madrid, ante el desconcierto y tristeza del público, el torero más artista y controvertido de la última época, dijo adiós a los ruedos.



