Puerto España, TyT / Octubre 15.-
El empate ante Trinidad y Tobago (2-2) no fue la mejor manera de despedirse y en ello se fue el anhelado primer lugar de la Concacaf. Faltó un poco, o un mucho desde la óptica que se tenga, de ese coraje que puso a México en el Mundial y a Estados Unidos en la cima de la zona.
Porque mientras los estadounidenses lograron igualar en la agonía del partido ante Costa Rica, el conjunto tricolor se conformó con el empate en Trinidad cuando tenía todo a favor para llevarse la victoria y el sitio de honor de una zona que ha quedado nuevamente a merced de los del norte.
El técnico Javier Aguirre presentó cinco cambios en relación al encuentro en el que se clasificó ante El Salvador. Las modificaciones tardaron en entrar en la dinámica que venía arrastrando el cuadro, lo que fue evidente, sobre todo, en el cuadro bajo, en donde se perdieron algunas marcas y tiempos por la falta de costumbre entre sus componentes.
Jonny Magallón y Héctor Moreno sufrieron para controlar la velocidad de los atacantes trinitarios, jugadores que juegan con más instinto que otra cosa, pero peligrosos y veloces si se les dan los espacios.
El primer tanto del encuentro cayó luego de una de esas faltas de conexión. Guillermo Ochoa salió a pescar en blanco un balón por arriba, el esférico pegó en la mano de Gerardo Torrado y el silbante marcó penalti. Minuto 32; Kerry Baptiste venció al meta mexicano y los caribeños se fueron al frente.
La reacción de los tricolores vendría justo después de que Aguirre realizó los tres movimientos que le permite el reglamento. Enrique Esqueda igualó los cartones con un golazo y las ganas que no se habían visto antes en el equipo.
Sin embargo, otro descuido dejó servida la oportunidad para que Baptiste se hiciera la figura de los locales y marcara el segundo tanto de los trinitarios al minuto 61. Poco duró el gusto a la gente que se animó a asistir a un juego en el que los de casa no se jugaban más que el honor y los visitantes el primer lugar de la zona, aunque pareciera que no estaban enterados de ello.
Cuatro minutos después del segundo de Baptiste, Carlos Salcido cazó perfecto el servicio de Pablo Barrera (otro de los cambios de Aguirre) y volvió a emparejar el marcador. A partir de ahí, la indecisión de los mexicanos por ir a ganar marcó el rumbo del partido, con sus últimos 20 minutos en un tránsito inestable, lejos de esa imagen que los clasificó al Mundial, en segundo lugar de la Concacaf.
Selección Mexicana termina segundo
en el Hexagonal de la Concacaf


