Monterrey, N.L.-
Simon Leviev, cuyo nombre real es Shimon Yehuda Hayut, construyó su reputación como “el estafador de Tinder”, tenía un guión muy calculado para engañar a mujeres conocidas a través de apps de citas.
El recientemente fue arrestado en el Aeropuerto Internacional de Batumi, Georgia, bajo una orden de Interpol.
Primero creaba un perfil atractivo: fingía ser heredero de un magnate de los diamantes, compartía fotos de viajes lujosos, habitaciones de hotel exclusivas, jets privados e incluso seguridad personalizada para reforzar su falsa identidad.
Luego, tras el “match” en Tinder, iniciaba sus cortesías: mensajes amenos, detalles románticos, atención constante, demostrando interés y mostrando un estilo de vida envidiable.
Su siguiente paso era pedir dinero. Alegaba emergencias vinculadas a su supuesta vida de peligro: amenazas ficticias, persecuciones de enemigos, daños a su seguridad, o el argumento de que necesitaba ayuda para protegerse.
Aprovechaba entonces la confianza generada para que las víctimas abrieran líneas de crédito o tarjetas de crédito en su nombre, solicitaran préstamos o realizaran depósitos a cuentas que él controlaba.
Cuando el fraude comenzaba a tensarse (declaraciones de sospecha, incapacidad para pagar, o presión social), Leviev interrumpía el contacto o alegaba nuevas urgencias para extender el engaño.
También repetía las mismas escenas de emergencia: fotos o videos de un supuesto guardaespaldas herido, ambulancias, lesión, para mantener el miedo y justificar peticiones económicas adicionales.
Decenas de víctimas en varios países, pérdidas millonarias de dinero jamás recuperado, traiciones emocionales profundas, y un escándalo mediático que derivó en condenas por fraude, falsificación de documentos y uso de identidades falsas.



