Ciudad de México.-
La noche del sábado 21 de marzo prometía más que la llegada del otoño en Argentina, olía a nostalgia, pero entregó algo más inquietante, el regreso del líder de Soda Stereo.
En el arranque del tour ” Ecos”, el grupo subió al escenario del Movistar Arena con Zeta Bosio y Charly Alberti al frente y con su vocalista, Gustavo Cerati (quien murió el 4 de septiembre de 2014) reapareciendo en forma de holograma.
El momento no tardó en sacudir al público. Primero la voz, luego la figura de Gustavo caminando, marcando tiempos, devolviendo gestos, no era una imagen fija, era una presencia construida con precisión suficiente para desatar aplausos, lágrimas y dudas entre los más de 20 mil asistentes.
El repertorio, con éxitos como “Nada personal” y “Juego de seducción”, hizo lo suyo: reconectar a distintas generaciones con una banda que no perdió filo.
Fuera del escenario, la conversación tomó otro rumbo. En redes sociales, la emoción chocó con la crítica. “La nostalgia vende y con ayuda de la IA más”, dijo un internauta, mientras otro celebró: “me parece un homenaje poder disfrutar por primera vez de Soda”. No faltó quien puso el freno: “no se puede revivir a Cerati”, frente a quienes defendieron que Zeta Bosio y Charly Alberti “son fundadores y pueden tocar cuando quieran”.
La conversación se partió, pero “Ecos” seguirá su curso y con fans que se aferran a la experiencia.


