Reynosa, Tam.-
Si bien la cinta “Yo soy todas las niñas” no es muy conocida, es una de las muchas películas que se inspiró en la vida real.
Inspirada en hechos reales, la trama se enfoca en el tráfico de menores que castigo Sudáfrica a finales del siglo pasado, específicamente en el caso despiadado de Gert de Jager, quien junto con su esposa raptó a seis menores que nunca fueron halladas.
En los últimos años la principal ruta de tráfico que sale desde Sudáfrica ha sido la central, pues atraviesa el desierto del Sahara hasta Libia, una enorme área con escasos controles policiales. En esta trama se puede ver cómo se involucra la policía en dicho caso y la falta de apoyo necesario.
“Yo soy todas las niñas” es una película policial, disponible en Netflix, y una excelente forma de ver lo que las personas son capaces con tal de dar con la verdad, aún arriesgando su propia vida.
Pero por otro lado siempre existe la persona que se entera de los avances de investigación, se adelanta y termina por matar a los sospechosos y no oculta su sed de venganza.
A decir verdad “I am all girls” habla sobre mujeres que luchan contra una sociedad que las secuestra y las maltrata, un tema que desgraciadamente sigue estando fuerte en la actualidad y que funciona, porque es muy difícil no atraer al espectador ante la caza de un delincuente. (Con información de Sandra Paola Hernández)


