Taiwán.-
Antes de morir el último deseo de Tung Hsiang, el expresidente del consejo local del condado de Chiayi (sur) fue tener un cortejo fúnebre con 50 bailarinas de tubo.
Obviamente la alegre, sexy y colorida ceremonia paralizó el trafico en una ciudad de Taiwán en medio de la procesión funeraria de un ex gobernante local.
Las bellas bailarinas desfilaron con candentes movimientos de cadera durante más de dos horas arriba de los techos de coloridos jeeps la semana pasada por diversas calles.
Esta peculiar manera de despedir a un difunto de 76 años fue idea del hijo de Hsiang, quien aseguró que soñó a su padre pidiendo este singular homenaje para recordar su excitante vida.


