San José, C.R.-
Un tribunal guatemalteco que el pasado viernes condenó al ex dictador Efraín Ríos Montt a 80 años de prisión inconmutables y a detención inmediata por genocidio y delitos de lesa humanidad, ordenó ayer a la presidencia, al ejército y a los poderes Judicial y Legislativo de Guatemala que pidan perdón a la etnia maya ixil por las violaciones a los derechos humanos cometidas en su contra en 1982 y 1983 en una matanza continuada de indígenas atribuida al ex gobernante de facto.
Luego de pasar tres noches y más de 60 horas encarcelado en un penal de la capital, Ríos Montt fue conducido ayer de urgencia al Centro Médico Militar, en esa ciudad, porque se desmayó en la Corte Suprema de Justicia de Guatemala.
El ex militar, que permanecerá hospitalizado tres días, era llevado bajo custodia a una audiencia sobre reparación a los ixiles en el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo, por lo que estuvo ausente.
Tras conocer la orden judicial, el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, anunció que está dispuesto a acatarla pero instó a la población a evitar polarizar el panorama interno.
Luego del histórico fallo contra Ríos Montt —declarado culpable por una masacre de 1 mil 771 ixiles ejecutada en su régimen de 17 meses como parte de su política militar contrainsurgente—, se agudizó la profunda división por el conflicto armado guatemalteco, que se prolongó de 1960 a 1996 y dejó más de 200 mil muertos y desaparecidos.
En una resolución sin precedentes en la historia guatemalteca, el Tribunal determinó que los tres supremos poderes estatales pidan perdón a las ixiles, difundan la sentencia contra el ex militar, construyan un monumento en honor a las víctimas y establezcan que cada 23 de marzo se conmemore el Día contra el Genocidio.
Ríos Montt, quien rechazó la condena, alegó ser inocente y aseguró todo es un “show” político internacional, alcanzó el poder el 23 de marzo de 1982 en un golpe de Estado. La defensa del ex mandatario apelará.
El Tribunal —que adoptó otras decisiones culturales, educativas y sociales como reparación que deben cumplirse en actos en la presidencia y en otros sitios— aclaró que tampoco significa que el Estado guatemalteco haya sido culpable de las acciones atribuidas a Ríos Montt, pero que se debe recurrir a instancias oficiales para reparar a los ixiles por esos hechos. Las órdenes involucran a los ministerios de Defensa, Gobernación, Cultura y Educación.
El gobierno de Estados Unidos aseguró ayer que la sentencia es una “oportunidad” para avanzar a “una verdadera reconciliación en Guatemala”. En Ginebra, Suiza, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo que el fallo mostró a los guatemaltecos que “es posible confrontar los crímenes del pasado”.
El Centro Médico Militar informó el lunes que por estrés, Ríos Montt, de 86 años, enfrenta hipertensión y padecimientos en hígado, riñones y próstata. Francisco García, abogado del ex gobernante, narró en la sala del Tribunal que aunque su cliente llegó en la mañana a la Corte para asistir a la audiencia, “la presión le afectó tanto” que se desmayó en momentos en que era llevado por un custodio.
Poco antes de las 18:00 horas del pasado viernes, tras la lectura de la sentencia, Ríos Montt fue remitido a la cárcel del Cuartel de Matamoros, en la capital, mientras el Tribunal alertaba sobre riesgo de fuga.
En el Centro Médico Militar también permanece otro acusado, el ex jefe de los servicios de inteligencia durante el mandato de Ríos Montt, ex general José Mauricio Rodríguez, quien fue absuelto de los delitos de genocidio y falta a deberes de humanidad, pero cuya sentencia podría ser apelada, como se espera también lo sea la de Ríos Montt a partir del viernes. (Con información de agencias)


