Washington, E.U.-
Palestina se va a quedar sin representación diplomática en Washington, después de que el gobierno de Donald Trump decidiera cerrar la oficina de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), una nueva acción que sabotea la posible paz en Medio Oriente.
En vísperas del 25 aniversario de los primeros acuerdos de Oslo —que se firmaron el 13 de septiembre de 1992—, Donald Trump boicoteó una vez más cualquier intento de acercamiento entre israelíes y palestinos, un conflicto que en campaña prometió resolver durante su primer mandato. Al frente del proyecto está su yerno y asesor, Jared Kushner.
Sin embargo, todo indica que la decisión tiene que ver también con las amenazas de que la Corte Penal Internacional (CPI) acepte la petición palestina de investigar a Israel por crímenes de guerra por sus asentamientos en Cisjordania y la violencia contra territorio palestino.
A la acción de este lunes hay que sumarle el traslado de la embajada a Jerusalén y la supresión total de fondos a la ayuda directa del organismo de cooperación estadounidense USaid y a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).
El jefe de la delegación palestina en Washington, Husam Zomlot, criticó que EU “ejecute ciegamente los deseos de Israel”, torpedeando un proceso de paz a través del “chantaje”.
“Es una declaración de guerra temeraria a los palestinos”, dijo Zomlot, quien reconoció que desde hace meses los contactos políticos estaban “suspendidos”.
Para Saeb Erekat, el secretario general de la OLP, la decisión de Trump es uno más de los “castigos” hacia los palestinos, a los que ya ha cortado apoyo económico dedicado a servicios humanitarios, incluyendo salud y educación.
En Gaza, los palestinos calificaron como una “guerra” contra ellos el cierre de su representación oficial en la capital estadounidense.


