Fotos: Omar Ghabra
Siria.-
Las imágenes que muestran al fotógrafo Abd Alkader Habak han dado la vuelta al mundo por la impotencia y el dolor que proyecta al romper en llanto por no poder salvar a niños en Siria.
Habak junto con otro grupo de fotógrafos y periodistas presenciaron el momento en el que explotó una bomba en un convoy de autobuses en Alepo.
La bomba provocó la muerte de 126 personas, entre las víctimas más de 60 niños, que perdieron la vida frente a la lente de cámara de Habak.
Al instante Habak quiso rescatarlos y dejando de lado su profesión se lanzó a los restos de la explosión para intentar ayudar.
Habak no fue el único, algunos de sus colegas también intentaron y dejaron sus cámaras para llevar en brazos a los heridos.
No obstante las imágenes que captó Omar Ghabra se le observa a Habak de cabello largo y vestimenta oscura, que ante el fracaso de la misión quedó de rodillas y sin consuelo, llorando, afectado por la tragedia.
El reportero gráfico público en sus redes sociales: “Lo que mis colegas y yo hemos hecho es inspirar humanidad en los socios de quienes matan niños”.
Este ataque se ha convertido en el peor ataque de este tipo ocurrido en Siria en casi un año, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.






