Kerrville, Tex.-
“No tengo duda de que Ramiro Hernández Llanas es el culpable de la muerte de mi esposo y del abuso sexual que sufrí, pero no quiero que lo castiguen con la muerte que está programada (para hoy por la tarde en la prisión de Huntsville, Texas)”, dijo la viuda del profesor y escritor Glen Ernst Lich.
Lera Patrick Tyler, de 47 años, entregó hace cinco años un documento notariado al fiscal del caso, en el que se oponía a que ejecutaran al neolaredense, ya que su moral religiosa le indicaba que eso era lo correcto.
Incluso narró en el documento (Affidavit) que los abogados del neolaredense nunca se acercaron a ella para saber qué pensaba sobre la ejecución de Hernández Llanas.
También afirmó que el mexicano no fue defendido debidamente.
El documento no había sido revelado a los medios, pero una investigación realizada por El Mañana en la ciudad en la que ocurrió el asesinato, lo detectó y tiene una copia en su poder.
Han pasado 17 años del crimen que estremeció a Kerrville, una comunidad de más de 22 mil habitantes, que se ubica a cuatro horas y media de Nuevo Laredo, en la que sus ciudadanos de rostros más de europeos que americanos, de actitudes amables y de conducta respetuosa, aún no se reponen de aquel crimen. Si bien siguen su vida normal, por sus mentes aún ronda el fantasma de la tragedia y por ello no comentan mucho del caso.
En esta comunidad no hay un platillo que los distinga, pero sí muchos que hacen que los paladares de sus ciudadanos queden satisfechos, como el buen corte de carne de res o la hamburguesa, además de comida mexicana como las enchiladas y los tacos.
Kerrville es una ciudad que pareciera detenida en el pasado, donde sus construcciones tipo europeo, sus calles limpias y sus grandes árboles de cipreses de cientos de años, hacen que todo se funda para dar un magistral paisaje.
La ejecución
El sistema penitenciario texano prevé ejecutar a Ramiro Hernández Llanas, de 44 años y nacionalidad mexicana, hoy a las 6:00 de la tarde, después de que los abogados hayan dado por agotadas todas las vías legales y descartado casi por completo que el gobernador del estado de Texas, Rick Perry, cambie de opinión y acepte las peticiones de clemencia.
Ramiro nació en 1969 en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y fue sentenciado a muerte en Texas en febrero del año 2000.
Tiene ocho hermanos y seis de ellos han viajado a la ciudad texana donde está la prisión, quienes han llegado desde otros puntos de Estados Unidos y México. (El Mañana Nuevo Laredo).


