Los Ángeles, E.U.- Más de un tercio de las personas que fueron tiroteadas el año pasado por la policía de Los Ángeles sufrían de algún problema mental, concluyó un estudio difundido por el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD, por sus siglas en inglés).
La cifra es casi el triple de los casos registrados el año anterior, comparó el amplio reporte, que evaluó los incidentes con armas de fuego en donde se vieron involucrados agentes de la corporación.
El informe se da en medio de un escrutinio nacional en donde se han dado crecientes protestas por abusos policiacos y el empleo indiscriminado de armas de fuego en incidentes con la comunidad, y en particular contra afroamericanos y latinos.
Algunos incidentes que han sido videograbados con celulares por testigos presenciales han mostrado una aparente actitud irresponsable y poco profesional de agentes policiacos para enfrentar una situación complicada.
Aunque la mayoría de las 38 personas que recibieron impactos de bala de la policía angelina eran latinos, es la comunidad afroamericana la que tiene el mayor índice en promedio, y con base en la población demográfica, se aclaró.
De cada ocho de las 38 personas impactadas por un arma oficial en el 2015 fueron afroamericanos, que constituyen el nueve por ciento de la población en la ciudad.
Se espera que este día, en una reunión con la inspección general de la policía de Los Ángeles, sea evaluado otro análisis de los últimos 10 años, en donde se involucra el uso de armas de fuego y cuyos resultados se den a conocer en las próximas semanas.
En fecha reciente se reportó que la policía en seis condados del sur de California ha disparado en más de dos mil ocasiones a sospechosos desde el 2004, y de todos sólo un agente fue procesado, pero en el juicio criminal fue absuelto.
Se precisó que 19 de las 38 personas heridas portaban un arma de fuego, y de las 21 que murieron tras los disparos ocho estaban bajo la influencia de drogas o alcohol.
En estos incidentes ocho agentes fueron heridos, más del doble de los registrados el año pasado.
El informe encontró un aumento de incidentes de personas con problemas mentales, en el uso de pistolas eléctricas o escopetas con perdigones, en la presencia de armas de juguete o réplicas de originales, como de personas sin hogar.


