Arriaga, Chis.-
Ejidatarios y pequeños propietarios cerraron el parque eólico de la empresa Dragón, en la comunidad conocida como “Ciudad de los Vientos”, ubicada a unos 265 kilómetros de Tapachula, Chiapas.
La acción fue realizada en protesta por la falta de pago e incumplimiento de contrato, afectaciones al medio ambiente y de las personas que habitan en donde se instalaron las torres de energía eléctrica.
El parque eólico, compuesto por 16 aerogeneradores, fue inaugurado en marzo de 2012 por el ex gobernador Juan Sabines Guerrero.
Oscar Octavio Blanco García, propietario del predio “El Brillante”, que comprende de 140 hectáreas, donde se instalaron nueve de las 16 aerogeneradores, explicó que ex funcionarios municipales, en contubernio con la empresa Galektra, con engaños y aprovechándose que los ejidatarios no saben leer ni escribir, los convencieron para que rentaran sus tierras con un contrato por 30 años y un pago de cuatro mil pesos mensuales para que se edificara el parque eólico.
Sin embargo, el lugar fue deforestado de forma indiscriminada, donde se tiraron cientos de árboles maderables y con más de 50 años de antigüedad, además de afectar a la fauna animal y silvestre que habita en el lugar, algunos en peligro de extinción.
“Cuando la gente entró a trabajar tiraron muchos árboles para la apertura de caminos, entre ellos de Guanaclastle, Excanal, Guamuchi, Guisache, Homiguillo, Coaulote, Hulaber, Madre Cacao, Roble, Arrollo, Bainillo, Pochota, Zarza, Carnero, Pipe, Zimancilla, cachimbo, entre otros”, denunció Blanco García.
Abundó que junto con ello también se está acabando con la fauna animal que ahí habita, algunos en peligro de extinción como tortugas, lagartos, mapaches, serpientes, venados, chachalacas, onzas, entre otros.
El propietario del “Brillante” dijo que el daño ecológico en sus tierras es irreparable ya que se derrumbaron muchos árboles con más de 50 años de antigüedad, y por ello, exige que sean indemnizados, además que se les pague de forma justa la renta por sus tierras.
Por su parte, Ariosto González Castellano denunció que una gran cantidad de árboles y con muchos años de antigüedad fueron derribados sin su autorización para construir la torre por donde pasa el cableado de la energía eléctrica.
Mientras tanto, más de 10 pequeños propietarios también resultaron afectados al construirse las torres cerca de sus terrenos sin ser consultados y, por la radiación que emanan, se les ha prohibido construir viviendas, además de dañar pozos artesanos.
Visiblemente molestos, los inconformes exigen a la empresa que se les pague los daños causados en sus propiedades.
La inversión fue de mil millones de pesos y en conjunto los 16 aerogeneradores generarán 28.8 megavatios, equivalente al consumo de energía que requieren 40 mil hogares.
Entre los afectados se encuentran los ejidatarios Candido Castillejos de los Santos, Ranulfo Hernández Chacón, Apolinar Mendoza Hernández, Ángel Gutiérrez Vera, Ariosto González Castellano, entre otros.

