Ciudad de México.-
Los recientes casos de #LadyLencería y un empleado de la Presidencia de la República utilizando las instalaciones del Palacio Nacional para su uso personal, han desnudado la pobre seguridad que existe en el recinto y el nivel de impunidad que hay en ese nivel de gobierno.
Y es que se ha sabido que una modelo de lencería identificada como Katy Vega, compartió en las redes sociales la sesión de fotos que se tomó en el interior de uno de los salones de Palacio Nacional.
La joven, que ahora es conocida como #LadyLencería, mostró dos fotografías de ella con los atrevidos atuendos en el interior de la Capilla de la Emperatriz, un recinto del siglo XVIII que funge en ocasiones como sala de conciertos.
Este lugar es la sede del Biblioteca del Fondo Histórico “Antonio Ortiz Mena” donde se guardan manuscritos con firmas de ex Secretarios de Hacienda, libros de cuentas del tesoro federal y del Presupuesto de Egresos.
Se desconoce cómo esta modelo logró pasar los filtros de seguridad en el recinto donde se encuentran las oficinas del presidente de la República.
Como ya se dijo, esta no es la primera vez que alguien supera los filtros de seguridad para realizar alguna actividad lúdica, esto ya sucedió en el pasado concierto de Roger Waters en el Zócalo cuando Juan Humberto Rojo Molina, integrante de la consejería Jurídica del Ejecutivo Federal y sus amigos usaron el techo del reciento como palco para ver el concierto.
Lo peor del caso es que en esa ocasión el hecho también fue presumido en redes sociales.





