Guanjuato, Gto.- En un afán por acallar las críticas por las presuntas anomalías detectadas en la compra de terrenos para la instalación de una planta de Toyota, el gobernador Miguel Márquez anunció la creación de una comisión para transparentar el proceso.
Se trata de una comisión intersecretarial integrada por los propios funcionarios de la Administración panista de Guanajuato.
Ahí se encuentran los colaboradores de Márquez: el secretario de Gobierno, Salvador García López; de Desarrollo Económico Sustentable, Guillermo Romero Pacheco; de la Transparencia y Rendición de Cuentas, María Isabel Tinoco Torres y de Finanzas y Administración, Ignacio Martín Solís.
Dicha comisión dio seguimiento al proceso de adquisición de las 607 hectáreas de terrenos en el ejido de Caleras de Ameche, en el Municipio de Apaseo el Grande.
Al respecto, el líder estatal del PRD, Baltasar Zamudio, opinó que la comisión no garantiza que no haya opacidad en el proceso de compra de terrenos.
“No puede haber transparencia ni garantía de que no se cometan ilícitos si el propio Gobierno se erige en juez y parte”, afirmó.
“La transparencia no debe ser al interior del Gobierno, sino al exterior, y el Gobernador lo que demuestra son evasivas para dar a conocer todo el proceso de compra que ha derivado en señalamientos de tráfico de influencia y compra a sobreprecio”.
Márquez aceptó que incumplió su compromiso de no comprar tierras con recursos públicos para la instalación de empresas en la entidad.
En un comunicado, aseveró que con Toyota aceptó pagar 607 hectáreas para la construcción de una planta en Apaseo debido a que se trata de la armadora más importante del mundo.
Indicó que durante su gestión, que inició el 25 de septiembre de 2012, en la entidad se han captado más de 8 mil millones de dólares y en ningún proyecto se ha recurrido a la compra de terrenos.
“En el Estado de Guanajuato hemos recibido más de 8 mil millones de dólares en 180 proyectos de inversión y en ninguno de ellos Gobierno del Estado ha participado en la compra de tierra”, aseveró.
“La política de Gobierno del Estado es no comprar tierras. Hicimos una excepción para facilitar la llegada de la armadora más importante del mundo al Estado (…) Coincidimos con los ideales de Toyota de ser una empresa que a su llegada genere progreso en un ambiente de cordialidad y excelente vecindad”.
La compra de predios en el ejido de Caleras de Ameche está envuelta en una serie de irregularidades, entre ellas, posible tráfico de influencia y venta a sobreprecio de terrenos a la Administración estatal por parte de la empresa regiomontana JAOS & SGB.


