Ciudad de México.-
Autoridades federales de inteligencia investigan a una célula radical del Comité Estudiantil de Ayotzinapa por la presunta fabricación y traslado de cientos de artefactos explosivos improvisados hacia la Ciudad de México y que posiblemente serían utilizados en las movilizaciones programadas para esta semana en la capital del país.
El decomiso, realizado el pasado 8 de junio, constó de 59 dispositivos; sin embargo, los reportes advierten que el grupo criminal habría ordenado la manufactura de hasta mil unidades explosivas.
De acuerdo con los informes, que ya fueron integrados a la carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), los artefactos poseen un diseño técnico avanzado, hechos con tubos de PVC, pólvora, parafina y activación por fricción retardada, capaces de provocar incendios y lesiones graves.
Las indagatorias oficiales identifican a Jesús García Estrada, alias “El Coquillo” y presidente del Comité de Lucha, como el encargado de la logística, elaboración y distribución de los explosivos, además de estar vinculado a delitos de robo de mercancía y diesel.
“Jesús García es uno de los responsables de cometer delitos como son la retención de vehículos, robo de diesel y mercancía. Además, en diferentes publicaciones de sus redes sociales se muestra con un reloj de alta gama”, señala la indagatoria.
La investigación ubica de manera externa a Juan Miguel Hernández Carbajal, alias “El Padrino”, líder de la organización disidente Los Otros Desaparecidos de Ayotzinapa, como un agente radicalizador en el movimiento estudiantil.
“Juan Miguel Hernández Carbajal, alias ‘El Padrino’ o ‘El Mamado’, es señalado de fomentar acciones radicales entre estudiantes normalistas de Ayotzinapa. También es identificado como responsable de la conformación del grupo Los Otros Desaparecidos de Ayotzinapa. Dicha organización surgió por diferencias con los padres de los 43 normalistas en cuanto al reparto del dinero recabado por la toma de casetas”, se indica.
Al respecto, la FGR se encuentra en la integración de diversas carpetas para determinar posibles responsabilidades relacionadas con la fabricación, traslado y eventual utilización de los artefactos asegurados, así como el origen de los recursos utilizados para financiar las actividades del grupo.
Sobre la indagatoria relacionada con el origen de los recursos económicos que sostienen a esta estructura existen diversas hipótesis. Las principales apuntan a presuntos vínculos de financiamiento y apoyo logístico por parte de actores políticos de Guerrero, señalando directamente al senador Manuel Añorve Baños y al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado.
La investigación se integra a otras carpetas que siguen abiertas en la FGR, entre ellas la del “portazo” en Palacio Nacional.
Otra indagatoria abierta es por la vandalización de instalaciones militares en el interior del Campo Militar Número 1, el pasado 25 de septiembre de 2025, cuando manifestantes identificados con el movimiento estudiantil arremetieron contra la fachada de las principales instalaciones del Ejército Mexicano, estrellando un vehículo de carga contra la puerta y posteriormente le prendieron fuego. Dicha investigación pretende establecer responsabilidades por los delitos de daños a las vías de comunicación y afectación a recintos de seguridad nacional.
Adicionalmente a ello, hay dos carpetas por la vandalización a las instalaciones del Senado de la República el 28 de febrero y 24 de septiembre de 2024. En ambas ocasiones, normalistas lanzaron petardos y artefactos explosivos hacia el inmueble legislativo ubicado en Paseo de la Reforma, en el que rompieron cristales y dañaron estructuras exteriores.
Dato
- 59 artefactos explosivos encontraron las autoridades a los normalistas durante una manifestación.


