Jessica revive nostalgia de la SEP en videojuego mexicano de Nintendo

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Ciudad de México.-

A lo largo de los años, los videojuegos han evolucionado hasta convertirse en mucho más que una forma de entretenimiento: hoy son también una forma de expresión artística. En ese contexto, el pasado 19 de febrero se lanzó Pancito Merge para Nintendo Switch, título inspirado en la cultura mexicana y en la riqueza de la repostería tradicional.

PancitoMerge 1

En entrevista con EL UNIVERSAL, Jessica Álvarez, conocida artísticamente como Vanila Ryder, ilustradora mexicana de 27 años, compartió cómo nació su pasión por la ilustración y habló sobre su propósito de plasmar un pedacito de México en cada uno de sus proyectos profesionales.

Egresada de Diseño de la Comunicación Gráfica por la UAM Azcapotzalco, Jessica explicó que la oportunidad de participar en Pancito Merge surgió de manera inesperada, justo cuando estaba en busca de un proyecto.

Fue cuando Antonio Uribe, Fáyer, amigo cercano de Jessica, director del videojuego, le presentó la propuesta de desarrollar un producto inspirado en la repostería mexicana.

Jessica comenzó a retratar panaderías locales gracias a un proyecto que necesitaba realizar para un curso de acuarelas.
Su tema principal fue la diversidad y la mezcla cultural en México, tomando como referencia la repostería nacional. “Rescaté esa investigación que había hecho sobre el impacto cultural que tiene el pan en México y me dediqué a hacer una pequeña tesina sobre algunos panes de México”, dijo.

Al ver el alcance y el recibimiento que está teniendo Pancito Merge, Jessica comparte su asombro. “El contexto de lo que estamos viviendo ayudó mucho a que este juego se sintiera como un abrazo… Fue como un recordatorio vivo y una afirmación visual de lo rica e importante que es nuestra cultura”, dijo, recordando el caso del chef británico Richard Hart, quien aseguró que “en México no existe la cultura del pan”.

Una carta de amor al pan dulce

Al hablar sobre el desarrollo del proyecto, Jessica reveló que las tareas se repartieron entre un equipo de cinco integrantes (programación, ilustración, editor de sonido y composición de música) bajo la guía de Antonio Fáyer Uribe. “Todo el equipo le puso cariño al proyecto. Desde que inicié las pláticas con mi colega siempre fue de ‘vamos a empezar a hacer este juego para divertirnos’”.

De acuerdo con Jessica, el videojuego tardó aproximadamente un año en desarrollarse, con mucha actitud, ganas y lo que se tenía al alcance.

“Estos proyectos se sustentan por sí mismos, desde nuestros propios recursos, nuestro propio tiempo, nuestra propia energía”, explicó Jessica al retratar los retos y desafíos principales de hacer este sueño realidad que, si bien inició por amor a su vocación se convirtió en un ejemplo de esfuerzo, disciplina y trabajo en equipo.
“Fue un gran ejemplo de qué tan grande un proyecto se puede lograr cuando nos juntamos con muchas personas, cuando hacemos comunidad, cuando conectamos y cada quien pone su cachito”, dijo.

Al profundizar sobre el proceso de selección de personajes de Pancito Merge, Jessica explicó que se trataron de elegir los más representativos. “Por eso está un ajolote, un xolo, pero también incluimos como al gatito y al perrito callejero, que, pues forma parte de nuestro cotidiano, de nuestras calles”, detalló.

En cuanto a su estilo visual y referentes artísticos, la artista explicó que su trabajo se ha inspirado en las ilustraciones de los libros de texto de “Español Lecturas” de la Secretaría de Educación Pública (SEP). “Yo crecí con ellos y la verdad son un fuerte referente visual en mis ilustraciones”, confesó. Además, reveló que su técnica predilecta es la acuarela, pues permite transmitir de mejor manera una esencia más real, cercana y humana. Además de los elementos mexicanos, Jessica también mencionó que la gráfica japonesa, como el anime, la influyó mucho.

PancitoMerge

De esta forma, su obra fusiona las tradiciones mexicanas, la gráfica de Japón con elementos de la cultura pop y mundo geek.
Finalmente, Jessica reveló que el pan con el que más se identifica es la piedra de chocolate: “Yo siempre digo que sería la piedra con chocolate, porque la piedra como yo la conozco es la mezcla de los sobrantes de panes que quedan en el día… Me gusta decir que me representa porque yo soy una mezcla de muchas cosas que me gustan”, explicó.

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