Tacámbaro, Mich.-
En su última gira como presidente por su estado natal, Felipe Calderón se comprometió con sus paisanos a que hablará con Enrique Peña Nieto para que mantenga el apoyo a Michoacán en todos los aspectos.
En la recta final de su mandato manifestó que se esmeró en servir a México y en particular a Michoacán. Reconoció que hubiese preferido no enfrentar una crisis económica y de violencia, pero asume que “a uno le toca vivir el momento que le toca vivir por alguna razón, que Dios sabe por qué pone a determinadas personas frente a determinadas circunstancias”.
Felipe Calderón recorrió este miércoles cuatro municipios de Michoacán. En la capital inauguró el Libramiento Sur Morelia que no se ha podido concluir por algunos amparos.
Al terminar la supervisión, Calderón tuvo un acercamiento con la prensa michoacana.
Sin cortapisa, una reportera cuestionó: “No le queda un mal sabor de boca por no haber detenido a ‘El Chapo’ cuando su gobierno fue el de la seguridad?”. Felipe Calderón evadió la pregunta con la defensa que hace de que su gobierno ha capturado a más criminales que cualquier otro.
“Han fallecido en enfrentamientos con la autoridad y con otros, 25 de los 37 líderes más buscados, algo que no se había hecho nunca en la historia del país”, subrayó.
En el municipio de La Piedad, el jefe del Ejecutivo recordó al ex edil Ricardo Guzmán, quien fue asesinado en julio pasado, e hizo un reconocimiento al alcalde de Tanuato, Gustavo Garibi, quien sufrió un atentado.
Acompañado del gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo; de Guanajuato, Miguel Márquez, y de su hermana, la senadora Luisa María Calderón, el Presidente se comprometió a pedir a Peña Nieto que no retire el apoyo en materia de seguridad hasta que no se cuente con una policía estatal confiable y preparada.
Al celebrar la inauguración del Libramiento Norte La Piedad, Felipe Calderón comenzó a explicar los beneficios de la obra e hizo referencia a un puente que lo encaminó a pedir que le tocaran el corrido del Perro Negro. “Del otro lado del Puente de La Piedad, Michoacán, vivía Gilberto ‘El Valiente’, nacido en Aptzingán siempre con un perro, era su noble guardián”, parafraseó al tiempo que la banda de música tocaba el corrido.

