Ciudad de México.-
Las políticas públicas deberán considerar regulaciones que desalienten el consumo de cigarros, a fin de disminuir el gasto destinado a enfermedades relacionadas, aseguraron expertos.
A nivel mundial el consumo de tabaco es el segundo factor de riesgo de muerte prematura y discapacidad, al cobrar más de 8 millones de vidas cada año, lo que genera impactos a la salud y a la economía, dijo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En México, la Secretaría de Salud estimó que la atención de enfermedades ligadas al consumo de tabaco requiere el 9.3% del gasto total en salud, a fin de atender cáncer de pulmón, neumonía y accidentes cerebrovasculares. Por ello, una adecuada regulación del tabaco resulta clave.
Desafíos en la regulación del tabaco y alternativas
Por ello, empresas del sector buscan terminar con el consumo de cigarros y desarrollan productos libres de tabaco, dijo el vicepresidente de comunicación de Phillip Morris International (PMI), Tommaso Di Giovanni.
“Convertirnos en una empresa libre de humo es nuestra ambición, pero no depende únicamente de nosotros. Existen países como India o Brasil que prohíben estos productos, obligando a la población a consumir únicamente el producto más riesgoso (el cigarrillo tradicional)”, dijo.
Durante el Congreso Technovation expuso que la apuesta que tienen como empresa es avanzar hacia productos libres de humo, como calentadores de tabaco o bolsas de nicotina, a fin de reducir problemas de salud pública.
Dijo que es necesario que los países tengan regulaciones que desalienten el consumo de cigarros y promuevan el uso de otros productos libres de tabaco.
Explicó, que hay dos categorías de regulaciones, una que favorece el cambio hacia productos libres de tabaco, como en Suecia y Japón. Lo que reduce el número de enfermedades relacionadas con el cigarro y baja el gasto en salud.
Hay otros con regulación diferenciada orientada a la reducción de daños: Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda, Italia, Portugal, Bulgaria, República Checa y Filipinas.
Explicó que en Europa, 24 de 28 países aplican impuestos significativamente menores a los productos libres de humo respecto a los cigarrillos tradicionales, estimulando la innovación e incentivando a los fumadores a cambiar.
México está en el inicio del camino para fortalecer la regulación del tabaco y reducir su consumo, y agregó, que para PMI la meta es que reduzcan el consumo de cigarro y utilicen productos que causan menor daño a la salud.
Mercado negro e impacto del crimen organizado
En el evento, uno de los problemas que observó el director regional de Crime Stopers, Alejo Campos es que los niveles de impuestos a los cigarros han promovido el crecimiento de un mercado negro de estos productos, al entrar el crimen organizado a su fabricación, distribución y comercialización se financia a grupos de delincuentes.
Dijo que en este ilícito no solamente se tiene que seguir la ruta del dinero, también debe seguirse la ruta logística porque los criminales de la región convergen para extender su negocio.
Otro de los aspectos que impulsan el mercado negro de productos de tabaco o alternativas a los cigarros es que las prohibiciones de los gobiernos, como la que hay en México a los vapeadores, abre nuevos negocios a los delincuentes, quienes ven en esa mercancía una oportunidad de venta, dijo el director y socio fundador de Dataint, Carlos Matienzo.
“La prohibición de los vapeadores es darle otro negocio al crimen organizado” y si se quiere acotar su campo de acción no hay que darles más espacios para que actúen, explicó el especialista. La regulación del tabaco debe abordar integralmente esta problemática.
El exsubsecretario del Interior de Chile, Juan Francisco Galli, expuso que en Brasil, el comercio de vapeadores quedó vinculado con grupos terroristas y añadió que usan la misma logística del comercio formal.
Para obtener información sobre el control del tabaquismo a nivel global, puedes consultar el Portal Oficial de la Organización Mundial de la Salud
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