Monterrey, N.L.-
Una urna con cenizas humanas sin identificar fue abandonada al interior de la parroquia San Pedro Apóstol, ubicada en la colonia Terminal de Monterrey, lo que desató un intenso debate entre feligreses y usuarios de redes sociales. El párroco del templo, monseñor Rodolfo Villarreal, hizo público el caso y lanzó un llamado urgente para localizar a los familiares del difunto.
De acuerdo con lo expuesto por el sacerdote, la urna es de color madera y cuenta con un grabado metálico de una persona en posición de oración, pero carece de placa o dato alguno que permita identificar a la persona fallecida o a sus deudos. La pieza fue localizada dentro del recinto religioso y, desde entonces, permanece bajo resguardo en espera de que alguien la reclame.

Villarreal explicó que, conforme a la normativa de la Iglesia Católica, las cenizas humanas no deben permanecer en los templos, sino ser depositadas en nichos, ya sea en panteones o en parroquias que cuenten con espacios especialmente habilitados para ese fin. En ese contexto, el sacerdote fijó como plazo el cierre del mes de enero para que los familiares se presenten en la parroquia y acrediten la pertenencia de los restos o de lo contrario “las tirará al río”.
“Estarán ahí solo hasta el día último de Enero y después si nadie las reclama será llevada a vaciar la urna en un río… Esperemos que pasen por ellas”, cita una publicación en redes sociales del párroco.
El mensaje generó una cascada de críticas y cuestionamientos en redes sociales. Usuarios reprobaron esa alternativa y exigieron que se garantizara un destino más digno para los restos, incluso si no se logra localizar a la familia.
Entre las propuestas que surgieron en los comentarios, algunas voces recordaron que en diversas parroquias del país se han habilitado nichos con costos relativamente accesibles, lo que ha permitido dar resguardo adecuado a urnas cuyos deudos enfrentan dificultades económicas. Otros sugirieron que la propia parroquia San Pedro Apóstol explore la posibilidad de instalar un espacio similar para evitar que casos como este se repitan en el futuro.
Hasta el momento, ningún familiar se ha presentado a reclamar la urna, mientras el caso continúa generando opiniones divididas entre la comunidad católica y la ciudadanía en general. La parroquia mantiene abierto el llamado a cualquier persona que pueda aportar información que ayude a identificar a la persona fallecida o a sus deudos.


