Fotos: José Luis Olguín
Apodaca, N.L.-
Al observar los restos del Honda color dorado, uno no puede pensar más que aquí, en la avenida Miguel Alemán, en el municipio de Apodaca, obró un milagro pues el conductor de la unidad salió vivo… aunque en estado grave.

La unidad motriz, colocada en el estacionamiento de una gasolinera, a unos pasos donde minutos atrás le cayó encima un bloque de concreto; es el mudo testigo del más reciente de los accidentes que se han registrado en las atropelladas obras del monorriel.

De acuerdo a los reportes, el percance vino luego de una falla en el contrapeso de una grúa que cargaba el bloque, lo que provocó que el brazo se venciera aplastando el vehículo que tuvo la mala suerte de ir pasando por el lugar en ese momento.

Por razones que nadie se pude explicar, el techo de la unidad, el volante y hasta el y tablero colapsaron, dejando atrapado al conductor, quien solo ha sido identificado como Johnatan Pérez, de 42 años de edad, quien vestía una playera color verde.
Y aunque esta persona está lesionada y tuvo que ser trasladada a un hospital, quedó vivo.

Los primeros reportes indican que Pérez acababa de acudir a una consulta al Hospital General de Zona Número 67 del IMSS en compañía de otra persona cuando sucedió el percance.
Dentro del auto, quedaron las marcas de la magnitud del percance, algunas manchas de sangre y guantes utilizados por los paramédicos que participaron en el rescate.

Incluso, en la cajuela, es posible observar una bolsa con alimentos, un queso panela y ropa recién recogida de la tintorería.
Hasta estos momentos, Metrorrey no ha emitido ninguna postura oficial sobre el percance.

De hecho, las obras en la zona no se suspendieron e, incluso, la grúa responsable del accidente sigue en el sitio.


