Apodaca, N.L.-
La mujer policía asesinada el martes pasado en el municipio de Apodaca, fue despedida este jueves con honores en una ceremonia celebrada en la corporación donde laboró por seis años.
Ericka Lázaro Hernández, de 31 años, quien dejó huérfano un niño de 7 años, fue recordada como una gran policía, servicial y trabajadora, así como alegre.
Los restos de la mujer policía llegaron a las 11:00 horas a la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Apodaca y la carroza fúnebre fue escoltada por un escuadrón de agentes viales a bordo de motocicletas con sirena abierta.
Enseguida el ataúd fue conducido al patio central de la corporación, donde se le colocó encima la bandera mexicana y a un lado una fotografía de la víctima del atentado perpetrado por delincuentes organizados.
En el actuó luctuoso el alcalde de Apodaca dirigió un mensaje a los familiares de la joven mujer policía caída en cumplimiento de su deber.
El edil les dio con profunda tristeza las condolencias a los padres, hermanos, al hijo de la mujer policía y a su pareja, por su lamentable e irreparable perdida.
César Garza dijo que el hecho en el que la policía fue asesinada fue un injusto, inesperado e innecesario.
“No aspiro a decir un mensaje que le cause consuelo a la familia, no habría palabras para lograr ese efecto, solo el tiempo y la certeza de que ella está en mejor vida lograrán superar y dar resignación a la familia”, expresó.
El presidente municipal de Apodaca dijo que el atentado vil contra la mujer policía y su compañero, que resultó herido es motivo de una reflexión para percibir el valor, el alto espíritu de sacrificio y el heroico sentido de servicio a los demás, de quienes se encargan de la seguridad pública.



