Monterrey, N.L.-
Casi un mes después del accidente que les costó la vida, los integrantes de la familia Sifuentes González fueron despedidos anoche con una emotiva misa en la iglesia San José Obrero en San Nicolás.
Las cenizas de los originarios de Coahuila, pero que ya tenían años viviendo en Monterrey, arribaron a México apenas días atrás, después de que la Secretaría de Relaciones Exteriores tramitara su repatriación.
En su misa de despedida acudieron familiares y amigos tanto de Nuevo León como del municipio coahuilense de San Pedro de las Colonias.
El encargado de oficiar la homilía fue el sacerdote Ángel Josué Loredo, quien durante su intervención pidió por el eterno descanso de las víctimas, cuya fotografía se colocó a un lado de la urna con sus cenizas.
La familia perdió la vida en julio pasado al intentar conocer el monte Everest en Nepal, ya que el helicóptero en el que viajaban se estrelló.


