El arzobispo de Monterrey alista renuncia al cumplir 75 años

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Monterrey, N.L.-

El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, se encamina a presentar su renuncia al gobierno pastoral de la arquidiócesis al cumplir 75 años de edad, en apego a la norma del Derecho Canónico que pide a los obispos poner su encargo en manos del Papa al llegar a esa etapa de la vida.

Nacido el 24 de enero de 1951 en Santa Catarina, Guanajuato, Cabrera está a días de alcanzar la edad en la que, conforme al canon 401, párrafo 1, se “ruega” a los obispos diocesanos presentar su dimisión, dejando en manos del pontífice la decisión sobre el momento de su relevo.

El canon 401 del Código de Derecho Canónico establece que al obispo diocesano que haya cumplido 75 años “se le ruega” presentar la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, quien “proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias”.

Esto significa que la renuncia no es automática ni implica el retiro inmediato, ya que el Papa puede aceptar de forma pronta o bien pedir al obispo que permanezca en el cargo por un tiempo mientras se define y nombra a su sucesor.

Rogelio Cabrera López es arzobispo de Monterrey desde 2012, cuando fue nombrado para esta sede por el entonces papa Benedicto XVI, y tomó posesión el 5 de diciembre en una ceremonia realizada en la Catedral y una misa multitudinaria en la Arena Monterrey. Antes, fue obispo de Tapachula y primer arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, lo que le ha dado una trayectoria de tres décadas en el episcopado mexicano.

Además de su liderazgo en Monterrey, Cabrera ha tenido un papel central a nivel nacional como presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), cargo que ocupó en dos periodos, de 2018 a 2021 y de 2021 a 2024. Desde esa responsabilidad, acompañó momentos clave para la Iglesia en México, como la etapa más dura de la pandemia y el diálogo con las autoridades federales frente a la violencia y las crisis sociales, buscando mantener un tono crítico pero respetuoso.

Con la proximidad de su 75 aniversario, el arzobispo regiomontano deberá remitir su carta de renuncia a la Nunciatura Apostólica, que la hará llegar al Papa para su análisis y decisión.

Mientras no se publique la aceptación pontificia y el eventual nombramiento de un nuevo arzobispo, Cabrera seguirá al frente de la Arquidiócesis de Monterrey, y aun después de su retiro formal podrá continuar colaborando como arzobispo emérito en labores pastorales y celebraciones litúrgicas.

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