Monterrey, N.L.-
Una joven regiomontana de 23 años, diagnosticada con muerte cerebral en el Hospital General de Zona 33 del IMSS, convirtió su despedida en un gesto de amor que ahora sostiene la vida de dos personas que recibieron sus riñones en Nuevo León.
En medio del duelo, la familia de una joven atendida en el Hospital General de Zona 33 del IMSS decidió decir “sí” a la donación de órganos, permitiendo que sus dos riñones fueran trasplantados a pacientes en lista de espera y convirtiéndola en una heroína anónima cuyo último acto fue regalar vida.
En los pasillos del Hospital General de Zona 33, en el centro de Monterrey, el silencio del duelo se mezcló con los aplausos. Personal médico, de enfermería y familiares de otros pacientes formaron una valla humana para acompañar la camilla de la joven rumbo al quirófano, en un homenaje sencillo pero profundamente emotivo.
Mientras avanzaba, algunos trabajadores del hospital apenas podían contener las lágrimas; otros se llevaban la mano al pecho en señal de respeto, conscientes de que en esa camilla iba una vida que, aun apagada, estaba por encender la esperanza de otras dos.
De acuerdo con lo difundido por el IMSS, la familia de la joven tomó la decisión de donar sus órganos después de recibir la noticia de que el daño cerebral era irreversible. En medio del impacto y la tristeza, la conversación giró hacia una idea que ya se había hablado alguna vez en casa: ayudar a otros si llegaba el momento.
“Queríamos que algo bueno saliera de tanto dolor”, expresó la familia, según el mensaje institucional que acompañó el video difundido por IMSS Nuevo León, donde se subraya que la vida “no termina cuando se apaga un latido, vive cuando se decide donar”.
Los dos riñones de la joven fueron destinados a pacientes cuya salud dependía de un trasplante urgente, de acuerdo con el reporte del IMSS Nuevo León. Para quienes pasan años en hemodiálisis y revisando su lugar en la lista de espera, la llamada que confirma la llegada de un órgano compatible marca un antes y un después.
Aunque por protección de datos no se revelan sus identidades, autoridades médicas destacaron que, detrás de cada trasplante, hay familias enteras que también reciben una segunda oportunidad, al ver a sus seres queridos recuperar fuerza, movilidad y planes a futuro.
A través de sus redes sociales, el IMSS Nuevo León compartió el video del homenaje y un mensaje que ha resonado entre usuarios: “La vida no termina cuando se apaga un latido, vive cuando se decide donar”. En las imágenes se aprecia el momento en que la camilla avanza entre aplausos, mientras el personal sostiene miradas de respeto hacia la familia.
El instituto insistió en la importancia de hablar en vida sobre la donación de órganos, recordando que un solo donante puede salvar o mejorar la calidad de vida de múltiples personas, y que decisiones como la de esta joven de 23 años ayudan a fortalecer la cultura de donación en Nuevo León.


