Monterrey, N.L.-
Ángel P. llegó a la Ciudad de México el 15 de mayo para sumarse al ejército médico que combate la pandemia del Coronavirus, pero su lucha fue interrumpida por un secuestro virtual que vivió en el mismo hotel donde se hospedaba.
Eran las 2:00 de la mañana del 19 de mayo cuando recibió una llamada en el que le pedían que se dirigiera a uno de las habitaciones del hotel Ambos Mundos de la colonia Tacubaya de alcaldía Miguel Hidalgo.
La misma llamada se hizo a los 13 enfermeros que habían llegado a laborar a la capital del país. En la habitación, un hombre, al que nunca se le vio un arma, los confinó “para investigarlos“, pues dudaban que estuvieran en la ciudad para atender la contingencia sanitaria.
“El secuestro fue ahí mismo en el hotel, fue con una personas física. Tengo compañeros muy tranquilos. Se fue sobre la jefa y luego la jefa empezó a llamarnos a cada quien en la madrugada y nos juntó a todos.
“Ya que nos juntó a los 13 ahí nos dice que íbamos a estar bajo investigación porque no creían ellos que fuéramos específicamente a trabajar al centro Covid y nos dividieron en dos grupos“, expresó el enfermero de 34 años.
Una vez separados, las víctimas fueron sometidas por varias horas a burlas, amenazas e insultos por parte de los secuestradores que hablaban a través de un celular y los mantenían vigilados por una cámara.
“Nunca vimos armas, pero la persona sí nos empezó a hablar mal, nos dijo que había más gente y nos empezó a manipular. A parte puso una cámara donde nos hablaba por celular otra persona y así empezó el secuestro“, dijo la víctima.
La tensión en la habitación del Ambos Mundos era densa, pero el joven regiomontano -padre de 5 niños y uno más que viene en camino- logró mantener la calma.
Sólo fue cuestión de tiempo para que los secuestradores lanzaran su petición: 50 mil pesos de rescate por persona.
Fueron casi 15 horas de incertidumbre, de tormento, de miedo, de impotencia y de indignación. Habían llegado a la Ciudad de México para sumarse al programa “Héroes sin capa“ del IMSS con la intención firme de salvar vidas y ahora las suyas estaban en riesgo.
Con el pasar de las horas, la suerte de los secuestradores se fue diluyendo, sus peticiones la lanzaron tarde y no contaron que el grupo de enfermeros que laboró de noche vería con sospechosismo la ausencia de sus compañeros al no acudir a trabajar al hospital montable, ubicado en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
De hecho, los cuatro compañeros que laboraron en el turno nocturno fueron los que alertaron autoridades de la “desaparición“ de sus colegas enfermeros.
“Los otros compañeros que estaban trabajando de noche se les hizo raro que no fuéramos a trabajar, que no pusiéramos nada en el grupo de whatsapp“, aseveró el entrevistado.
Cerca de las 4:00 de la tarde de ayer, Ángel P. se percató de que los planes de los malhechores no era tan preciso, pues incluso el secuestrador físico había desaparecido de la escena horas atrás y no había vuelto.
A las 5:00 de la tarde, elementos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y Guardia Nacional rescataron al personal médico, que se encontraba en buen estado de salud.
Afortunadamente, de acuerdo con el entrevistado, al parecer ninguno de los familiares pagó el rescate.
Tras algunas indagatorias, los afectados volverán a Monterrey y se espera que esta misma tarde vuelen a la Sultana del Norte.
“Me siento decepcionado del ser humano, que no sepa que vinimos a apoyar a la gente de la Ciudad de México, que nos quieren sacar como si teníamos dinero, pero no tenemos.
“Llegas a pensar muchas cosas cuando estás así: en tu familia, en tus hijos, en tus papás, en tus amigos“, puntualizó.


