Monterrey, N.L.-
Tras varios días de negociación, una compensación económica “excesiva” tumbó el acuerdo entre las dos partes en el caso del niño que cayó de la tirolesa el pasado 25 de junio.
De acuerdo con el representante legal de la atracción Amazonia, Eugenio Valdez, el abogado de la familia demandante solicitó tres peticiones: una disculpa pública, el gasto de la atención psicóloga para el menor y una compensación monetaria de seis dígitos. Y aunque la atracción aceptó las primeras dos condiciones, la tercera fue considerada injustificada, pero aún así, aceptaron entregar el 80 por ciento de la cantidad pedida, cifra que no fue aceptada por los afectados.
“El abogado pidió además una cantidad adicional a la de los daños psicólogos. Entonces, la empresa está en la disposición de apoyar al niño y su familia, pero consideramos que fue una cantidad muy alta, muy excesiva, injustificada porque el abogado no presentó alguna prueba del por qué tendría que ser esa cantidad.
“Se le hizo una propuesta por parte de la empresa, una cantidad cercana al 80 por ciento de lo solicitado, que seguía siendo una cantidad alta, pero que no aceptó el abogado”, señaló el litigante de Amazonia.
Luego de que Marcelo Olán Mendoza, abogado de la familia del menor indicara que se presentarían dos denuncias contra la empresa (una penal y una civil, Eugenio Valdez indicó que hasta el momento no han recibido ninguna notificación.
Añadió que tanto el Ministerio Público como Protección Civil del Estado siguen con indagatorias correspondientes para determinar cuál fue la causa del accidente para fincar responsabilidades.
En el peor de los escenarios para Amazonia, aseguró, es que un juez ordene que la atracción pague el costo de la atención psicológica del menor, un momento que ya tienen contemplado incluso sin la orden de un juez.
Y mientras no se llegue a un acuerdo entre las partes, el proceso jurídico continúa. Cabe destacar que, aunque el Parque Fundidora solo renta el espacio para la atracción y está deslindado del caso, el organismo sí ha fungido como intermediario con la familia del pequeño y la concesionaria.



